Excursión al Russian River, 1979.

Junto al fundador de la Iglesia Metropolitana, el Rev. Troy D. Perry, durante la primera marcha de orgullo gay de Afirmación. Los Ángeles, junio de 1979.


Con dos de los primeros líderes del capítulo de Los Ángeles, Shari Glen y Gary Booher, hacia 1983.


Con su pareja, izq., y su madre, centro, la noche que recibió el Premio Paul Mortensen. Lago Salado, 26 de septiembre de 1987.


En la Manzana del Templo, 27 de septiembre de 1987.


Paul le encargó a Ricky Gilbert que creara un panel conmemorativo en memoria de Ed Towne (bloque número 00024); Ed era un amigo de Paul que había fallecido de complicaciones relacionadas con el SIDA. Paul se aseguró de que ese panel apareciera como parte de la exhibición de paneles en Wáshington, y eso le dio a Paul la idea de crear un edredón (manta) de paneles conmemorativos para Afirmación. En la foto aparece la exhibición de paneles realizada durante la Marcha Nacional en Wáshington por los Derechos Gays y Lésbicos en octubre de 1987.


Con líderes nacionales en el Cerro Cumorah, estado de Nueva York, hacia 1988. Paul es el tercero desde la izquierda.


El décimo aniversario del capítulo de Los Ángeles, 17 de enero de 1988. Mike Miner, Ron Kershaw, Russ Lane, Paul Mortensen, e Ina Mae Murri.


Reunión de liderismo realizada en Seattle, estado de Wáshington, del 26 de mayo al 1 de junio de 1989. Paul es el tercero desde la izquierda.

Disfrazado, con su pareja Robert Jacob.


Con su pareja Robert Jacob.



Con Imelda en la conferencia de Seattle, agosto de 1995.


Paul Mortensen: Una vida consagrada

Por Hugo Salinas, noviembre del 2003

Lowell Paul Mortensen nació en 1941 en una familia de mormones que se remontan a sus bisabuelos. Paul se crió en Riverton, cerca de Lago Salado. En 1960 fue de misionero a los Estados Atlánticos del Este, una experiencia que más tarde describió como gratificante y exitosa. Después de la misión Paul asistió a la Universidad de Utah, donde se diplomó en ingeniería eléctrica.

Hacia la época de la graduación, Paul se casó en el Templo de Lago Salado en un intento sincero de seguir el consejo de los líderes de “superar” la homosexualidad. Poco después, Paul y su esposa se mudaron a Los Ángeles, donde Paul continuó activo en la Iglesia, aceptó llamamientos, y continuó haciendo esfuerzos por “volverse heterosexual”. En un par de ocasiones Paul se entrevistó con Spencer W. Kimball, que en ese entonces era un apóstol y tenía la asignación de aconsejar a mormones gays. Estas entrevistas dejaron a Paul convencido de que el Élder Kimball era un líder amoroso e inspirado, pero que estaba muy desinformado en cuanto al fenómeno de la homosexualidad. Paul cuenta que el Élder Kimball pensaba que la homosexualidad era una cuestión de conducta y no una cuestión de identidad, sentimientos y emociones. En 1968 Paul se divorció de su esposa y fue excomulgado de la Iglesia. Paul decidió aceptarse a sí mismo como una persona gay y abrazó la comunidad gay que descubrió en Los Ángeles.

Los dos acontecimientos más importantes en la vida de Paul ocurrieron en 1978. Después de leer un artículo acerca de Afirmación en la revista The Advocate (la revista gay más importante de los Estados Unidos), Paul decidió contactar a Stephan Zakharias, quien bajo el pseudónimo de Matthew Price había fundado el primer grupo de Afirmación en Lago Salado. El 28 de enero de 1978, seis mormones gays se reunieron en el apartamento de Paul en West Hollywood y organizaron un capítulo de Afirmación en Los Ángeles. El capítulo experimentó un crecimiento explosivo.

En 1978, Paul también conoció al hombre de su vida. Paul había planeado y promovido la primera reunión de Afirmación con la esperanza de conocer a un buen mormón con quien pasar el resto de su vida; pero días antes de la primera reunión, Paul conoció a Robert Jacob, que no era Santo de los Últimos Días. Fue amor a primera vista, y esa misma noche decidieron que estarían juntos por el resto de sus vidas y por toda la eternidad.

No resulta fácil resumir las contribuciones que Paul ha hecho a Afirmación. Fue el primer director del capítulo de Los Ángeles y el primer secretario nacional (el equivalente al director ejecutivo). Con Paul al timón, el capítulo de Los Ángeles ayudó a establecer capítulos en San Francisco, Wáshington DC, y otras ciudades. Bajo la dirección vigorosa de Paul, Afirmación se proclamó ante el mundo, estableció una línea de teléfono nacional, lanzó un boletín nacional, y produjo algunas de las primeras publicaciones, incluyendo clásicos tales como "Prólogo," "La filosofía de Afirmación" y "Todo lo que el mormón gay y la mormona lesbiana necesita saber acerca de la excomunión".

A medida que Afirmación creció y se expandió, Paul estuvo siempre en la vanguardia, trabajando vigorosamente por la organización, evaluando necesidades y recursos, y planeando el futuro. Paul pasó horas escribiendo cartas y artículos que hoy continúan educando e inspirando. Paul nunca ha tenido “pelos en la lengua” a la hora de expresar sus ideas, pero siempre lo ha hecho con respeto por el punto de vista ajeno. A medida que la organización maduró, Paul comenzó a hacer presentaciones y escribir sobre la historia de Afirmación—una historia de la que él fue testigo presencial. “Al fin y al cabo, soy el fósil mas antiguo de Afirmación,” dijo, bromeando, en el año 2000, “y si no hago un esfuerzo por recordar, [nuestra historia] podría perderse para siempre”1.

Por 29 años, el hogar de Paul y Robert ha sido un refugio para los mormones gays y las mormonas lesbianas que han sido rechazados, excomulgados y marginados. Su hogar también ha sido el sitio de cientos de actividades, reuniones y fiestas de Afirmación. Las “Fiestas del Óscar” en la casa de Paul y Robert son legendarias. Hasta el día de hoy, su hogar está abierto para actividades y reuniones.

Uno de los mojones en la vida de Paul ocurrió en la conferencia nacional de 1988, cuando Afirmación celebró el décimo aniversario. Durante el banquete de la conferencia, se anunció que los líderes de Afirmación habían establecido un premio que se otorgaría todos los años a un individuo que realizara actos de servicio y liderazgo sobresalientes por la organización. Muy adecuadamente, la distinción se conoce como el Premio Paul Mortensen, y Paul fue el primero en recibirla.

Hoy con más de 60 años, Paul sigue tan activo en Afirmación como siempre. Junto con su pareja Robert, Paul asiste a cada conferencia nacional. Después de un cuarto de siglo, Paul sigue a cargo de la casilla de correo de Afirmación, una tarea crucial que ayuda a administrar las finanzas y facilitar la comunicación. También es el director del Comité Electoral, con la importante misión de contar los votos por los que se elige un nuevo director ejecutivo o directora ejecutiva. Y también es el director del comité que otorga el Premio Paul Mortensen.

Por años Paul contestó en persona todas las llamadas que se hacían a la línea telefónica de la organización, incluyendo llamadas hechas a veces a las tres o cuatro de la mañana. A menudo era llamadas angustiadas de mormones gays o mormonas lesbianas que acababan de ser excomulgados de la Iglesia o expulsados de sus hogares. Nunca sabremos cuántas horas Paul pasó en el teléfono dando aliento a gente que se sentía rechazada, indigna, o con deseos de acabar la vida. Nunca sabremos cuántas vidas Paul ayudó a salvar. Paul cumplió este “llamamiento” y muchos otros en Afirmación con entusiasmo, convencido de la importancia de la misión de Afirmación. Paul escribió:

Mis sentimientos en cuanto a lo que Afirmación deber ser están firmemente arraigados en mi crianza mormona y en mi testimonio del evangelio de Jesucristo. Creo que en verdad somos el guarda de nuestros hermanos y hermanas, y deberíamos esta activamente dedicados a ayudarlos.2
En un mundo en que muchos todavía se sienten avergonzados de ser mormones, o sienten apatía hacia la Iglesia, o están demasiado ocupados en alcanzar metas personales, Paul Mortensen se destaca como ejemplo de servicio, dedicación y valentía. En lugar de vivir en temor o en negación, Paul decidió que su homosexualidad era un don de Dios. Paul tomó lo que los líderes de la Iglesia estaban tratando de esconder debajo de un almud y lo puso sobre el candelero; Paul testifica con sus palabras y acciones que nuestra identidad mormona gay no sólo debe ser objeto de aceptación y celebración, sino que además debe inspirarnos a servir. En una ocasión Paul escribió:
Creo firmemente que ser gay es un don de Dios… Creo firmemente que Dios me ha bendecido con esta identidad gay, y las bendiciones traen aparejadas responsabilidades. Yo debo magnificar mis bendiciones y mis dones especiales. Eso me recuerda de las palabras de Cristo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”3.

Notas:

1. Mortensen, Paul. “A Little Affirmation History” [“Una breve historia de Afirmación”]. Affinity, October 2000, p. 5.

2. Mortensen, Paul. [Welcome to the Fourth Annual Affirmation Convention] [Bienvenida a la cuarta convención anual de Afirmación]. Manuscrito inédito, 1982.

3. Mortensen, Paul. “What's in a Name? Affirmation: Gay and Lesbian Mormons” [“La importancia de nuestro nombre: Afirmación: Mormones Gays y Mormonas Lesbianas”].

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