D. Michael Quinn
Preludio a una campaña nacional por la “defensa del matrimonio”: Discriminación civil contra las minorías temidas o despreciadas

Premio especial, Concurso Literario de Afirmación, Long Beach, Septiembre del 2001

Por D. Michael Quinn1

Publicado originalmente en Dialogue: A Journal of Mormon Thought [Diálogo: Un periódico académico de pensamiento mormón], 33:3, pp. 1-52. Traducido y publicado aquí con permiso. Versión en español, diciembre del 2004.


Estados Unidos de América está siendo testigo de una ola de activismo político y de apelaciones judiciales que, en todos los estados de la Unión, intentan prevenir la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo. En 1996 la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos invalidó un intento de eliminar ciertas leyes que protegen a los homosexuales de discriminación civil, pero la campaña continúa avanzando en varios frentes en todos los estados de la Unión. Los organizadores de esta campaña quieren extender la misma a todos los estados que carecen de una "Acta de Defensa del Matrimonio" (DOMA, en sus siglas en inglés); esta acta prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo y rechaza el reconocimiento de tales uniones aunque se hayan realizado legalmente en otro estado de la Unión o en otro país. En vista del paso acelerado de este activismo político, estado por estado, durante la década del 1990, es de esperar que la campaña por la supuesta "Defensa del Matrimonio" continúe a lo largo y a lo ancho de los Estados Unidos por lo menos por otra década.2

Como he dicho en otro artículo3, hay un abismo de distancia entre los homosexuales y los heterosexuales. Sin embargo, podemos comunicarnos, incluso a través del abismo de la orientación por el mismo sexo.

Como homosexual y como Mexicano-Americano, yo pertenezco a dos grupos minoritarios. Por eso, quiero corregir de antemano la percepción de que mi mensaje tiene una dimensión de hostilidad o de oposición a la mayoría heterosexual de raza blanca. Ya sea que estén en la mayoría o en la minoría, la gente en todos los grupos asume una gran variedad de actitudes y de acciones. Además, todos nosotros pertenecemos simultáneamente a grupos mayoritarios y minoritarios. Por ejemplo, yo pertenezco a la mayoría de los que no son de raza negra, y a lo largo de mi vida me ha causado mucha vergüenza descubrir mis propios prejuicios e insensibilidades hacia la cuestión racial. De manera similar, la mayoría de la gente de raza negra pertenece a la mayoría de personas que no tienen discapacidades físicas, y como la mayoría de nosotros, los negros pueden a veces mostrar prejuicios o insensibilidades hacia las personas discapacitadas de cualquier raza. Cuando yo condeno el prejuicio y la discriminación social, lo hago reconociendo mis propias faltas.


“Es muy difícil no tomar la aprobación de la Propuesta 22 como un ataque personal… Aunque uno preferiría pensar que no fue un ataque personal, es terriblemente difícil creer que las personas que pusieron pancartas enfrente de sus casas a favor de la Propuesta 22 puedan creer que, al hacerlo, estaban protegiendo el matrimonio heterosexual. Fuera o no fuese la intención, el mensaje que realmente estaban trasmitiendo era: 'No queremos a la gente gay.'”
--Frontiers News-magazine
Poco después del referéndum sobre la Propuesta 22, el "Acta de Defensa del Matrimonio," en marzo del 2000, una columna editorial en un periódico gay de Los Ángeles, el Frontiers-News magazine, describió la situación muy acertadamente:
Es muy difícil no tomar la aprobación de la Propuesta 22 como un ataque personal… Aunque uno preferiría pensar que no fue un ataque personal, es terriblemente difícil creer que las personas que pusieron pancartas enfrente de sus casas a favor de la Propuesta 22 puedan creer que, al hacerlo, estaban protegiendo el matrimonio heterosexual. Fuera o no fuese la intención, el mensaje que realmente estaban trasmitiendo era: "No queremos a la gente gay". Nuestros amigos y conocidos heterosexuales necesitan saber que esto no fue simplemente un referéndum: Fue un ataque personal contra toda la gente gay y lesbiana.4
De hecho, tres mormones gays sufrieron tanto dolor en su oposición a la campaña de la Propuesta 22 que terminaron por cometer suicido en la primavera del 2000, y dejaron angustiadas cartas en las que explican cuánto dolor les había causado el papel activo que la Iglesia Mormona había asumido en su cruzada contra el matrimonio entre personas del mismo sexo5.


Homofobia: Una definición

Los gays, las lesbianas, y cada día más estudiosos heterosexuales utilizan los términos "heterosexismo" y "homofobia" para describir el movimiento de oponerse a proteger legalmente a la gente en base a su orientación sexual. Como explica un autor, "El heterosexismo es un sistema razonado de prejuicio en cuanto a la orientación sexual. Denota prejuicio a favor de la gente heterosexual y connota prejuicio contra la gente bisexual y, especialmente, contar la gente homosexual". Otro autor explica que "el heterosexismo es análogo al racismo y al sexismo. La homofobia es análoga a la discriminación racial y la misoginia [o sea, desprecio por las mujeres]6."

La palabra fobia significa miedo. La expresión "homofobia" describe expresiones de descontento, ansiedad, o temor hacia la homosexualidad y hacia los homosexuales7. De manera similar al término "Negrofobia," que se ha utilizado a veces para describir sentimientos de disgusto o de odio hacia la gente africana-americana8, la homofobia también puede incluir sentimientos de rechazo o de de odio contra los gays, las lesbianas, la gente bisexual, y las personas transgéneras. Sin embargo, muchos blancos pueden ser negrofóbicos sin odiar a los negros, y muchos norteamericanos son homofóbicos sin odiar a la gente gay y lesbiana. Además, de la misma manera que mucha gente ha abogado calmadamente a favor de la misoginia, el racismo, la negrofobia, y el anti-semitismo, también hay muchos que razonan calmadamente a favor de la homofobia9. Tal homofobia llevó recientemente a declarar en un periódico del pueblo de Provo, en Utah, que "Dios está a favor del fanatismo."10


El propósito del matrimonio entre personas del mismo sexo

La Revista Teológica Anglicana ha presentado una perspectiva diferente en la cuestión de las relaciones entre personas del mismo sexo: "De hecho, la homofobia y el heterosexismo produce respuestas emocionales tan contundentes que las lesbianas y los hombres gays a menudo terminan alejados de sus familias natales, y así pierden lo que, para otras minorías suele ser la fuente principal de apoyo y sustento."11 Los mormones gays y las mormonas lesbianas experimentan frecuentemente el rechazo de los padres12. En un artículo reciente sobre el rechazo que los jóvenes gays experimentan, dos de los ocho ejemplos eran de adolescentes mormones de Utah que sus padres habían echado de la casa13.


“Cuando los miembros de una parroquia celebran y bendicen tal relación, le están diciendo a la pareja [gay]: 'Nos gozamos con vosotros, y creemos que vuestro amor es un don de un Creador amoroso.'”
--The Anglican Theological Review [Revista Teológica Anglicana]
La Revista Teológica Anglicana declara:

Una teología de relaciones entre personas del mismo sexo concibe a Dios diciéndole a los gays y a las lesbianas, al igual que a los heterosexuales: "No es bueno que tú estés solo" y bendiciéndolos con el privilegio de experimentar una relación profunda con un compañero o compañera (la comunidad gay usa a menudo la palabra "amante) para su "dicha y gozo mutuo". En una relación gay o lesbiana, al igual que en una relación heterosexual, "cada uno puede ser para el otro fortaleza en momentos de necesidad, consejero en momentos de duda, consuelo en épocas tristes, y compañero en momentos dichosos." Cuando los miembros de una parroquia celebran y bendicen tal relación, le están diciendo a la pareja [gay]: "Nos gozamos con vosotros, y creemos que vuestro amor es un don de un Creador amoroso."14

Un matrimonio heterosexual significa mucho más que tener relaciones sexuales y criar hijos: Une a una pareja emocional y espiritualmente; de igual modo ocurre cuando dos personas del mismo sexo quieren una relación que combina la atracción sexual con el respeto y el amor mutuos, metas en común, y la realización espiritual.15 Además, al igual que los miembros de cualquier otro grupo, los gays y las lesbianas creen que se merecen tener acceso a una relación que esté protegida por al ley.16 Es así que el padre mormón de un joven gay declaró públicamente que, tanto para la Iglesia como para el estado, "validar las relaciones entre personas del mismo sexo" constituye "un paso lógico."17


“Muchos buenos amigos”

Gordon B. Hinckley, presidente de la Iglesia Mormona, expresó satisfacción cuando el estado de California aprobó la ley que prohíbe a los gays y a las lesbianas el derecho al matrimonio, y insistió en que "Nosotros no somos anti-gays. Somos pro-familia." Sin embargo, los dos slogans (Ser anti-gay y ser pro-familia) parecen estar íntimamente ligados. En una articulo acerca del "Movimiento Pro-Familia", una revista conservadora enumeró orgullosamente la lista de organizaciones "anti-homosexuales" y aquellas "que se oponen a los derechos de los gays".18


El Elder Douglas L. Callister declaró: “Tenemos muchos buenos amigos en la comunidad gay y no queremos ser sus adversarios.” Para los gays y las lesbianas, tal declaración suena tan hueca como la de los segregacionistas de raza blanca cuando declaraban: “No somos anti-negros. Tenemos muchos amigos que son negros.”
Otros que también apoyan las leyes "por la defensa del matrimonio" también declaran: "No somos anti-gays. Tenemos amigos que son gays y amigas que son lesbianas." Por ejemplo, Douglas L. Callister, un oficial de la Iglesia Mormona que ayudó a coordinar la campaña por la Propuesta 22 en California, declaró en 1999 lo siguiente para el periódico Los Angeles Times: "Tenemos muchos buenos amigos en la comunidad gay y no queremos ser sus adversarios."19 Para los gays y las lesbianas, tal declaración suena tan hueca como la de los segregacionistas de raza blanca cuando declaraban: "No somos anti-negros. Tenemos muchos amigos que son negros."20 Expresar cortesía hacia una minoría no compensa los esfuerzos que los grupos conservadores están haciendo con el fin de despojar a esa minoría de derechos básicos.

Un mes después del referéndum de la Propuesta 22, uno de los obispos católicos romanos de California del Sur dio una disculpa pública por el papel que la Iglesia Católica había jugado en promover antagonismo contra los gays y las lesbianas. El Monseñor Gerald Barnes, que preside sobre una diócesis de más de un millón de católicos, declaró: "Les pido perdón a título personal y en nombre de los miembros de la Iglesia… La retórica y la propaganda expresada por algunos de los partidarios de la Propuesta 22 nos recuerda que todos somos capaces de expresar temor y odio en el nombre de la virtud cristiana."21 El Monseñor Barnes estaba siguiendo el ejemplo de Juan Pablo II, quien se refirió al "racismo, el sexismo y el anti-semitismo" en una reciente declaración histórica en la que la Iglesia Católica Romana pidió perdón por los pecados del pasado22.

Hasta la fecha de hoy, el Élder Callister no ha expresado ninguna disculpa por las declaraciones que los mormones hicieron en California durante el activismo de la Propuesta 22. Ni tampoco ha pedido disculpas nadie desde las oficinas centrales de la Iglesia, donde se continúa fomentando una campaña política "pro-familia" de sentir temor por los gays y las lesbianas en todo el país. Sin embargo, Robert Rees, un ex-obispo y ex-presidente de misión mormón, declaró: "A pesar del claro dictamen del Presidente Hinckley en el sentido de que el apoyo a la Propuesta 22 no debe llevarnos a tratar a los homosexuales con prejuicio, en este último año ha habido más declaraciones homofóbicas hechas durante las reuniones de la Iglesia que las que puedo recordar durante toda una vida. Pregúntenle a los mormones gays de California si se sienten más seguros hoy de lo que sentían hace un año atrás; es obvio que estas declaraciones hechas en la Iglesia han sido muy destructivas."23 Un informe estadístico preparado por el Procurador General de California estableció que en 1999, durante la campaña que las religiones conservadoras estaban librando contra el matrimonio entre personas del mismo sexo, los casos verificados de violencia hacia los gays y las lesbianas no disminuyeron, sino que por el contrario, aumentaron.24

A los que dicen que se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo pero que no abrigan sentimientos hostiles hacia los gays y las lesbianas, les recomiendo un libro por el compositor Ned Rorem. Rorem, que es gay, entrevistó al crítico teatral John Simon; Simon había publicado declaraciones que muchos consideran homofóbicas. Rorem le dijo a Simon: "Las declaraciones homofóbicas que usted ha hecho son tan poderosas que descalifican cualquier expresión de compasión que usted haga en otros contextos"25. Obviamente, esto no se aplica solamente a declaraciones homofóbicas, sino también a acciones homofóbicas.


Obediencia versus conciencia

Desde la década del 1990, en las campañas por aprobar leyes por la supuesta "defensa del matrimonio", los oficiales de la Iglesia Mormona le dieron instrucciones una y otra vez a los mormones sobre cómo votar, y establecieron que esa votación debía ser un acto de obediencia a los líderes, no un acto de conciencia individual. Esto ha ocurrido en Utah, Hawai, Wáshington, Alaska, Nuevo México, California, Nevada, Nebraska y Texas26. Esta actitud separa a los votantes y a los legisladores mormones de la mayoría de los otros grupos que participaron en esta "coalición" contra el matrimonio entre personas del mismo sexo. El Presidente Hinckley declaró que "Hemos trabajado con grupos de judíos, de católicos, de musulmanes, de protestantes y con aquellos que no profesan ninguna afiliación religiosa en particular."27 Para los líderes actuales de la Iglesia, obedecer estrictamente al "profeta viviente" es más importante que los dictados de nuestra propia conciencia28.

Además, los líderes de la Iglesia han intentado encubrir el papel que tuvieron en dirigir esta campaña política y en solicitar dinero para apoyar dicha campaña. Las oficinas centrales de Lago Salado le dieron instrucciones a los líderes locales de que no revelaran su identidad de mormones cuando escribieran cartas a los periódicos o a los oficiales del gobierno29. Los miles de cartas que fueron enviadas a cada legislatura estatal no eran expresiones espontáneas de civismo, sino el efecto directo de las directivas de Lago Salado; a veces los líderes regionales de la Iglesia le indicaban a las congregaciones locales cuánto dinero se esperaba que juntaran. En campañas políticas previas, los mormones han escrito hasta un 85 por ciento de las cartas recibidas en legislaturas estatales, cuando en realidad tales mormones representaban menos de un 1 por ciento de la población de los respectivos estados30.


Estas actividades engañosas y este énfasis en que obedecer es más importante que seguir los dictados de la conciencia datan desde las décadas del 1970 y 1980. Entre los años 1975 y 1982, durante la presidencia de Spencer W. Kimball, la Iglesia Mormona montó una campaña contra la ratificación de la Enmienda por Derechos de Igualdad que se había propuesto para la Constitución de los Estados Unidos
Tal como lo declarara el escritor no-mormón William Appleman Williams, "Los mormones entienden con mucha astucia qué poderoso puede ser el organizar a un grupo relativamente pequeño de personas en una región específica"31. La gente en los Estados Unidos no se da cuenta de que, cuando las oficinas de Lago Salado dan directivas, la mayoría de los mormones actúan como si fueran un ejército de hormigas32.

Estas actividades engañosas y este énfasis en que obedecer es más importante que seguir los dictados de la conciencia datan desde las décadas del 1970 y 1980. Entre los años 1975 y 1982, durante la presidencia de Spencer W. Kimball, la Iglesia Mormona montó una campaña contra la ratificación de la Enmienda por la Igualdad de Derechos de la Mujer que se había propuesto para la Constitución de los Estados Unidos. De haber sido ratificada, la enmienda habría garantizado a las mujeres de Estados Unidos los mismos derechos que tienen los hombres. El Presidente Spencer W. Kimball hizo de la homosexualidad uno de sus argumentos para impulsar su campaña política en contra de la Enmienda. Como dije en 1997, el Presidente Gordon B. Hinckley, en su conducción de la campaña nacional contra la Enmienda, proporcionó las tácticas y estableció "la estrategia general que los mormones debían adoptar en sus esfuerzos de prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo y en oponerse a cualquier ley que favoreciera a los homosexuales"33.


Restricciones históricas en el matrimonio de grupos despreciados

En esta ensayo, sin embargo, no voy a detallar las campañas que los varios grupos vienen realizando contra el matrimonio entre personas del mismo sexo. Uso la palabra "preludio", que viene del lenguaje de la música, en el título de este ensayo porque el acta de "Defensa del Matrimonio" en el Congreso de los Estados Unidos y en varias legislaturas estatales son una estrofa nueva en una cantinela muy gastada, una cantinela que consiste en negarle derechos civiles a grupos minoritarios temidos o despreciados. La comparación más directa se refiere al derecho a casarse. Es irónico que muchos de los que apoyan leyes que les niegan a los gays el derecho a casarse pertenecen a grupos que una vez también tuvieron prohibido casarse con la persona de su elección. Tal vez parte del problema sea que estas personas tiene una memoria selectiva; pero a veces las minorías que en el pasado han sido perseguidas copian las actitudes de los que eran sus verdugos a fin de demostrar qué bien se han asimilado.

Los judíos tienen la experiencia más larga en padecer restricciones a la hora de elegir con quién contraer matrimonio. Por un milenio, la Europa medieval le prohibió a lo judíos casarse con cristianos34. En 1935 la Alemania nazista aprobó leyes que prohibían el matrimonio entre los judíos y los alemanes35.

En los Estados Unidos, los negros padecieron cientos de años de restricciones legales en la cuestión del matrimonio. Desde la época colonial, o bien no había opción legal para los negros que querían casarse, o bien la ley les prohibía explícitamente contraer matrimonio36. Además, desde el Atlántico hasta el Pacífico, casi todos los estados de la Unión tenían estatutos que prohibían que los negros se casaran con los blancos. Algunos estados llegaban a prohibir el casamiento entre un blanco y una persona que tuviera una dieciseisava parte de "sangre negra", es decir, una persona que tuviera un bisabuelo tercero que fuera de raza negra37.

En 1850 California aprobó una ley contra el casamiento interracial, ley que estuvo en vigencia hasta 1948, cuando la Corte Suprema de los Estados Unidos finalmente la abrogó38. Antes de 1948, las cortes estatales se oponían a los derechos civiles de las minorías. En 1941, la corte de Apelaciones del Distrito de California dictaminó que una persona con "un octavo de sangre negra" no podía testificar en ningún tribunal contra una persona de raza blanca, ni casarse con un blanco39.

En 1967 había 16 estados que prohibían el matrimonio interracial. Finalmente la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos declaró dichas leyes inconstitucionales en el histórico dictamen del pleito de Loving versus Virginia40. Diez estados, incluyendo Delaware y Montana, también se negaban a reconocer la validez de casamientos interraciales realizados en otros estados de la Unión41. Esta es la misma táctica utilizada por California, Utah y otros estados que aprobaron leyes para negar el reconocimiento de casamientos legales entre personas del mismo sexo que se hayan realizado en otros lugares42.

Aunque los grupos que participaron son diferentes, la oposición a los derechos gays tiene muchas similitudes con los esfuerzos que se han realizado para negarle derechos civiles a otros grupos minoritarios. En la cuestión del matrimonio, la mayoría le ha dicho a menudo a la minoría: "No os permitiremos que os caséis porque no sois como nosotros".


John Adams dijo que “los deseos de la mayoría de la gente constituyen a menudo una injusticia y un abuso sobre la minoría.”
James Mádison, uno de los redactores de la Constitución de los Estados Unidos y cuarto presidente de la nación, hizo la siguiente advertencia: "En una república, el gran peligro es que la mayoría no respete lo suficiente los derechos de la minoría". Otro Padre de la Patria norteamericano y segundo Presidente, John Adams, fue más directo cuando dijo que "los deseos de la mayoría de la gente constituyen a menudo una injusticia y un abuso sobre la minoría." En la década de 1830, Alexis de Torqueville llamó este fenómenos de la democracia norteamericana "la tiranía de la mayoría"43.

En una perspectiva histórica, los judíos y los negros no fueron los únicos grupos que no tenían libre acceso al matrimonio. Estas leyes también afectaban a otros grupos minoritarios. En 1901, California prohibió el casamiento entre blancos y asiáticos. En 1919, Dakota del Sur prohibió el matrimonio con Coreanos, y en 1933 California agregó a los malayos a la lista de matrimonios prohibidos44. Durante la segunda Guerra Mundial, mientras los norteamericanos defendían la libertad, había 14 estados de la Unión que prohibían el casamiento con personas de raza asiática, incluyendo estados en el Sur, el Medioeste y el Oeste, incluyendo Utah, que estaba dominada por los mormones45.

Chieko N. Okazaki es una japonesa-americana que vivió en Lago Salado desde 1951, y que recientemente se desempeñara como consejera en la Presidencia General de la Sociedad de Socorro. La Hna. Okazaki escribió que "Una persona japonesa no podía sellarse a un blanco en el Templo de Lago Saldo en esa época, por causa de la ley del estado de Utah."46 Utah también prohibía el casamiento entre los chinos y los negros47. Como lo declarara recientemente un observador, "Las leyes estatales interferían con las relaciones familiares básicas de los Asiático-americanos"48.

Durante esa época, también era ilegal el casamiento entre indios y blancos en Arizona, Nevada, Carolina del Norte, Carolina del Sur, y Virginia49. En 1962, el estado de Carolina del Norte le prohibió a una mujer de raza indígena Cherokee que se casara con un hombre blanco. Hasta 1966, el estado de Maryland le prohibía a los polinesios y a los filipinos que se casaran con los blancos50.

En estas leyes contra judíos, negros, asiáticos, tribus indígenas o habitantes de las islas del Pacífico, los promotores de estas restricciones matrimoniales sostenían que tales leyes eran necesarias para defender la "pureza" racial o para proteger a la sociedad51. Solamente con respecto a los mormones fue que los promotores de legislaciones represivas afirmaron que las restricciones eran necesarias para defender la institución de matrimonio en sí.


La poligamia mormona como amenaza al matrimonio tradicional


Como declarara recientemente el periódico San Francisco Chronicle, “Los rebeldes sexuales más notorios de la historia de los estados Unidos no son los activistas por los derechos gays, sino los pioneros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, o sea, la Iglesia Mormona.” En la fotografía: George Q. Cannon y otros mormones del Siglo 19 encarcelados por practicar la poligamia.
En el Siglo 19, los hombres mormones se casaban con más de una esposa con la aprobación oficial de la Iglesia Mormona. El gobierno de los Estados Unidos aprobó leyes que específicamente atacaban el matrimonio de los mormones y arrestaron a miles de mormones polígamos. Además, para castigar a la Iglesia Mormona, el gobierno disolvió la Iglesia y confiscó todos sus bienes monetarios. El Congreso además les quitó a las mujeres de Utah el derecho de votar y empezó a preparar leyes destinadas a quitarle a todos los miembros de la Iglesia el derecho de votar, de ocupar cargos públicos, de servir en jurados, de inmigrar a los Estados Unidos, y de convertirse en ciudadanos naturalizados52. Desde la década de 1860 hasta la década del 1900 los líderes del gobierno y los ministros protestantes afirmaron que, con las restricciones matrimoniales contra los mormones, estaban protegiendo a la familia y a "la institución del matrimonio." Por ejemplo, un ministro religioso de Massachussets dijo que era menester prevenir la poligamia mormona porque "este asunto está estrechamente vinculado a la cuestión de la familia"53. Algunos oficiales del gobierno federal afirmaron que esta forma no-tradicional de matrimonio era una taque directo sobre la familia. Como declarara recientemente el periódico San Francisco Chronicle, "Los rebeldes sexuales más notorios de la historia de los estados Unidos no son los activistas por los derechos gays, sino los pioneros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, o sea, la Iglesia Mormona"54.

Irónicamente, en el Siglo 19 los Mormones afirmaban que el permitirle a una minoría una forma de matrimonio diferente no constituía ninguna amenaza sobre los matrimonios tradicionales de la mayoría55. Tal afirmación era tan racional en el Siglo 19 como lo es hoy.


Histeria social

¿Sería apropiado utilizar la expresión "histeria social" para describir las actitudes y las acciones que la raza blanca en los Estados Unidos asumió contra los negros y contra los matrimonios interraciales? Los historiadores han dicho que existía una histeria entre los blancos en lo que respecta a la sexualidad de los varones de raza negra, y que tal histeria explica el linchamiento de miles de hombres negros como castigo por simplemente mirar a una mujer blanca56.

El Profeta Brigham Young informó públicamente a los mormones que si un negro tenía relaciones con una mujer blanca, “el castigo, según la ley de Dios, es la pena de muerte instantánea”.
Esto también era evidente en Lago Salado cuando un populacho colocó una nota que decía "No se metan con las mujeres blancas" con alfileres en la carne de un hombre negro asesinado en 1866. El Apóstol Brigham Young, hijo, se refirió al hombre asesinado utilizando una expresión inglesa altamente ofensiva, llamándolo un "nigger"57. Tres años antes su padre, el Profeta Brigham Young, había informado públicamente a los mormones que si un negro tenía relaciones con una mujer blanca, "el castigo, según la ley de Dios, es la pena de muerte instantánea"58. Este discurso de Brigham Young, que había sido publicado, alentaba a los mormones a asesinar a hombres de raza negra, y yo creo que esto lo hace a Brigham Young moralmente responsable del linchamiento del año 1866.

De manera similar, en un discurso pronunciado en la Manzana del Templo en lago Salado en el año 1881, John Morgan, Presidente de la Misión de los Estados del Sur, habló aprobatoriamente de la practica de colgar a los negros "de un farol" si estos actúan "con insolencia". Estas declaraciones aparecieron publicadas en el periódico Deseret News y en el Diario de Discursos, dos publicaciones oficiales de la Iglesia. En 1883 un populacho de Lago Salado linchó a un negro colgándolo de un farol por haber matado a un obispo mormón59. El entonces Apóstol Héber J. Grant escribió que los "ciudadanos" colgaron al "nigger" (utilizando otra vez ese término inglés hoy tan ofensivo)60.

Un tipo similar de histeria social fue la que impulsó la campana copular contra la poligamia mormona. Por ejemplo, alegando que estaban defendiendo la familia, siete millones de norteamericanos firmaron peticiones enviadas a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos peticionado que excluyeran a Brigham H. Roberts, quien había sido elegido Representante en el año 1900, por el mero hecho de ser un polígamo mormón61. Los historiadores ven la campaña anti-polígama que va de la década del 1860 a la década del 1900 como una reacción histérica de una nación victoriana, los Estados Unidos, contra un grupo minoritario que abogaba por una forma de matrimonio no-tradicional62.


¿Una amenaza al matrimonio tradicional?

¿Y sería apropiado utilizar la expresión "histeria social" para describir la alegaciones que se están haciendo ahora, según las cuales el permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo amenaza la existencia misma del matrimonio heterosexual? Yo lo creo así, especialmente porque muchas culturas no-occidentales (incluyendo más de 100 tribus indígenas norteamericanas) han sancionado el matrimonio entre personas del mismo sexo por muchos siglos, y tal vez hasta milenios. Los antropólogos han observado que muchas de estas culturas le dan al matrimonio entre personas del mismo sexo el mismo estatus que a los matrimonios heterosexuales63. Con esta sanción, los matrimonios tradicionales no disminuyeron entre estas culturas: Lo que disminuyó fue la intolerancia64. De manera similar, durante la baja Edad Media la Iglesia Católica realizó uniones para compañeros del mismo sexo que recibían así lo que parece ser el estatus del matrimonio. La Iglesia Ortodoxa del Oriente continuó realizando uniones entre personas del mismo sexo hasta el Siglo 16. En las épocas tempranas del cristianismo, los matrimonios heterosexuales no declinaron ni se vieron amenazados por coexistir con las uniones entre personas del mismo sexo65.

Es absurdo culpar a un pequeño número de homosexuales por los problemas del matrimonio heterosexual. Si la cantidad y calidad de los matrimonios heterosexuales está en declive, es culpa de los heterosexuales, que comprenden por lo menos el 90 por ciento de la población.

Hace casi 20 años, una comisión de la Iglesia Católica Romana sabiamente observó que "En los estados Unidos hoy en día, la familia se ha convertido en el santo y seña de la seguridad nacional interna, y la homosexualidad en el chivo expiatorio"66. De modo similar, el Centro de Estudios Religiosos de la Universidad de Brigham Young publicó en 1988 un ensayo en el que una mujer comentaba acerca de la falta e "matrimonio legalizado" para "aquellos hombres y mujeres homosexuales que desean mantener una relación homosexual monógama y duradera". La misma autora se pregunta: "¿Cómo es que una definición más extensa de familia, una definición que haga lugar para muchas más categorías de personas que desean estar cerca de otra persona, podría considerarse una amenaza a la vida familiar?"67 En 1999, el Profesor Tim B. Heaton, de la Universidad de Brigham Young, observó que "la legitimación de las relaciones entre personas del mismo sexo ha sido vista por algunos como una gran amenaza a la familia. Yo todavía no he encontrado ninguna evidencia fehaciente de que así sea."68


El matrimonio: Un derecho civil

¿Debería ser el matrimonio un derecho civil para las minorías de los estados Unidos? No lo creían así las treinta y ocho legislaturas estatales que tenían, antes de 1967, leyes que prohibían los matrimonios interraciales69. ¿Debería ser el matrimonio no-tradicional un derecho civil para las minorías despreciadas? No lo creía así el Congreso de los Estados Unidos, que a partir de 1862 aprobó varias leyes contra la poligamia mormona; ni lo creía así la Corte Suprema de Justicia, que validó dichas leyes entre 1879 y 189070.

“Yo sé por experiencia personal lo que es el racismo. Yo sé por experiencia propia lo que es la discriminación. Este proyecto de ley huele al mismo temor, al mismo odio e intolerancia. No debería llamársela el acta de Defensa del Matrimonio. Debería llamársela el Acta por la Defensa del Fanatismo y de la Intolerancia.”
--Congresal John Lewis


Sin embargo, está claro que los negros, los asiáticos, los polinesios, y los mormones sentían que estas exclusiones matrimoniales les estaban negando un derecho civil. Por este motivo, un congresal negro del estado de Georgia, John Lewis, hizo la siguiente observación sobre la cuestión de prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo: "Yo sé por experiencia personal lo que es el racismo. Yo sé por experiencia propia lo que es la discriminación. Este proyecto de ley huele al mismo temor, al mismo odio e intolerancia. No debería llamársela el acta de Defensa del Matrimonio. Debería llamársela el Acta por la Defensa del Fanatismo y de la Intolerancia."71

Sin embargo, en su distorsionada visión del mundo, los intolerantes y los segregacionistas acusan a los negros de "prejuicio" y de "intolerancia" por tachar al segregacionismo de "racista"72. De manera similar, los que se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo acusan ahora a los gays y a las lesbianas de "intolerancia" y de "fanatismo" por tachar a las leyes de "Defensa del Matrimonio" de homofóbicas73. Sobre la cuestión de discriminación civil, un autor ha declarado: "En los casos de opresión civilizada, las víctimas a menudo deben enfrentar no sólo la supresión de todo intento de protesta, sino además descripciones distorsionadas de toda la situación"74.

Por ejemplo, uno de los argumentos que se utiliza para incitar el temor contra el matrimonio entre personas del mismo sexo consiste en advertir que legalizar dichos matrimonios "forzaría a los ministros religiosos a realizar dichos casamientos"75. Un folleto publicado por la Iglesia Mormona en 1999 declara que "si el Acta de Defensa del Matrimonio no se convierte en la ley de California", entonces una de las consecuencias "obvias" sería la de "penalidades civiles contra las iglesias que se nieguen a celebrar matrimonios gays". Sin embargo, en marzo de 1995, un tribunal de Hawai había dictaminado que dicha alegación, hecha por la Iglesia Mormona en una petición en Hawai, era simplemente falsa76. En los Estados Unidos las leyes estatales le permiten a las iglesias realizar matrimonios, pero no las obliga a que los realicen.

Los ministros religiosos y los abogados sabían esto por décadas, mucho antes de que comenzara la polémica sobre matrimonios entre personas del mismo sexo. Por ejemplo, en todos los años que han pasado desde 1967 (el año en que la Corte Suprema de Justicia legalizó todos los matrimonios interraciales), nunca se ha "forzado" a ningún ministro religioso a realizar ningún matrimonio interracial, ni en el Sur del país ni en ningún otro lugar. Y aunque el matrimonio entre personas de diferentes religiones siempre ha sido legal en los Estados Unidos, los sacerdotes católicos romanos y los rabinos judíos ortodoxos tradicionalmente se han negado a realizar dichos matrimonios. La ley nunca ha obligado a un obispo mormón a realizar matrimonios para no-mormones. Aun cuando los estados autorizan a los ministros religiosos a realizar bodas, los ministros siempre han tenido el derecho de negarse a casar a cualquier personas por cualquier motivo.


El argumento de la moral y la memoria selectiva

En octubre de 1999 el Presidente Gordon B. Hinckley declaró lo siguiente: "Algunos describen la legalización del presunto matrimonio entre personas del mismo sexo como un derecho civil. Pero eso no se trata de derechos civiles, sino de la moralidad."77 Sin embargo, "moralidad" era también el argumento principal que la gran mayoría utilizó para prohibir la poligamia, o lo que Brent A. Barlow, profesor de la Universidad de Brigham Young, una vez llamó el "estilo de vida familiar alternativo" del mormonismo78.

La moralidad pública fue también el argumento utilizado por los mormones en abril de 1836 cuando opusieron el matrimonio entre blancos y negros. Una columna editorial en el periódico de la Iglesia en Kírtland, Ohio, declaraba: "¡Qué rebajada, qué abyecta la mente del que podría consentir por un instante en ver a su bella hija, a su bella hermana, o a su misma esposa en los brazos de un NEGRO!"79 Esto no tenía nada que ver con las normas que la Iglesia establecería décadas más tarde de negarle el sacerdocio a los negros80. De hecho, un mes antes de publicar esta columna, José Smith, el fundador del mormonismo, había autorizado que Elijah Abel, un negro libre, fuera ordenando élder en Kírtland y, ocho meses más tarde, setenta81. La columna editorial parece haber sido escrita por Oliverio Cówdery82, que fungía como vicepresidente de la Iglesia. Lo que la columna hace es simplemente reflejar la intolerancia de la época. George Santayana tenía solamente parte de razón cuando dijo que "aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo"83. Los negros, los asiáticos, los judíos, los mormones, y los indios norteamericanos que ahora se oponen a la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo están recreando las persecuciones del pasado de manera diferente: Ahora son ellos los persecutores. Alegan estar protegiendo la sociedad cuando le niegan a otro grupo minoritario despreciado, los homosexuales, el derecho a contraer matrimonio. Sin embrago, de todos lo que en la actualidad promueven leyes contra el matrimonio entre personas del mismo sexo, los mormones son los únicos que utilizan el mismo argumento que fue usado en el pasado por sus persecutores. Las víctimas han cambiado, son ahora los gays y las lesbianas, pero la estrategia es la misma.


El papel de las iglesias en restringir los derechos civiles

Debido a que varias iglesias han participado activamente en campañas que oponen la legalización del matrimonio para gays y lesbianas, cabe preguntarse cuál ha sido históricamente el papel de las iglesias en negarle a grupos minoritarios sus derechos civiles. Por ejemplo, antes de la Guerra Civil las iglesias protestantes y católicas del Sur de los Estados Unidos se expresaban a favor de la esclavitud. De hecho, el clero protestante, los sacerdotes católicos, los obispos católicos, y miembros de la orden jesuita eran dueños de esclavos negros84. Algunas iglesias blancas del Sur continuaron apoyando la segregación racial después de la Guerra Civil85. En el mismo período, la Iglesia Reformada Holandesa de Sudáfrica y la Iglesia Anglicana de Rodesia apoyaron, ya fuera activa o silenciosamente, la segregación racial implantada en los respectivos países por gobiernos blancos supremacistas6. La Iglesia Católica Romana se alió de manera similar con gobiernos represivos en Alemania y en América Latina87. En todos esos casos, los líderes religiosos creían con toda sinceridad y devoción que la represión de los grupos minoritarios era parte de un orden divinamente establecido.


La discriminación de los negros entre los mormones de Utah

Aun después de la emancipación de los esclavos en la década de 1860, el presidente de la Iglesia, Brigham Young, continuó describiendo la esclavitud de los negros como una necesidad religiosa88. Años antes, en 1852, Brigham Young, actuando como presidente de la Iglesia y como gobernador, le dio instrucciones a la legislatura de Utah de que legalizara la esclavitud de los negros89. Esto contradecía directamente la propuesta que hizo José Smith en el año 1844. El Profeta José Smith había propuesto "abolir la esclavitud para el año 1850" y compensar financieramente a los propietarios de esclavos mediante la venta de territorios federales en el oeste90. Este paso hacia atrás que los mormones dieron en Utah, abandonando así el programa social que Smith había propuesto para los negros, es similar al paso hacia atrás que dieron los presidentes de la Iglesia tras 1844, negándose a seguir el ejemplo de José Smith, quien sí le daba el sacerdocio a los negros que no eran esclavos91.

Por más de un siglo, Utah no le permitió a los negros comer en restaurantes, hospedarse en hoteles, bañarse en piscinas públicas, ni sentarse en la platea de los teatros (solamente podían sentarse en los palcos)92. Durante la Segunda Guerra Mundial, los negros que asistían a los teatros de Utah con uniforme debían sentarse en los balcones, mientras que los prisioneros de guerra alemanes se sentaban en la platea con otros militares y civiles de raza blanca93. La ley de Utah prohibía además el casamiento entre una persona blanca y una persona de color, incluyendo personas que tuvieran solamente un octavo de raza negra94.

No fue por accidente que la discriminación racial de Utah se estableció y continuó a lo largo de tantos años. Fue promovida por los más altos líderes de la Iglesia Mormona. Hasta el año 1941, J. Reuben Clark, consejero en la Primera Presidencia, utilizaba la palabra "nigger", una expresión en inglés altamente ofensiva y peyorativa, en el diario que llevaba en su oficina en la Manzana del Templo95. En 1944 la Primera Presidencia autorizó a los líderes mormones locales a que se unieran, "como individuos a organizaciones cívicas con el propósito de restringir y controlar los vecindarios habitados por los negros" en Lago Salado96. Un año más tarde, el Presidente George Albert Smith escribió: "Hablé con el Presiente [J. Reuben Clark] y con Nicholas [G. Smith, su hermano y un asistente al Quórum de los Doce] sobre la posibilidad de usar los edificios de la Iglesia para reuniones con el fin de organizarse y prevenir que los negros empiecen a establecerse en los vecindarios blancos"97. El diario del Presidente de la Iglesia no indica si él apoyaba u oponía ese plan, pero su hermano Nicholas G. Smith declaró que tales actividades de impedirle a los negros que se establecieran estaban motivadas por "odio racial"98.


En 1947, mientras elegían un sitio para el futuro Templo de Los Ángeles, J. Reuben Clark, consejero en la Primera Presidencia, le pidió al abogado de la Iglesia en Los Ángeles que “comprase tanto terreno como fuera posible, a fin de controlar la presencia de los negros”.



En 1947, la Primera Presidencia declaró que “el casamiento entre los negros y los blancos [es] un concepto que le ha causado repugnancia a toda la gente normal desde la época de los patriarcas hasta la actualidad.”



En 1953, un secretario de la Primera Presidencia le informó a un mormón de raza blanca que “El Hospital S.U.D., propiedad de la Iglesia Mormona, aquí en Lago Salado, tiene un banco de sangre que no contiene sangre de personas de raza negra”. De acuerdo con J. Reuben Clark, consejero en la Primera Presidencia, se habían establecido estas normas de segregar la sangre negra de la sangre donada por los “blancos” para “proteger la pureza de sangre entre los miembros de esta Iglesia”.



Durante la era de segregación racial en Utah, la Primera Presidencia dictaminó repetidamente que los negros no podían hospedarse en el Hotel Utah, que era propiedad de la Iglesia; esta exclusión se había mantenido desde la inauguración del hotel en el año 1911. El presidente de la Iglesia era también el presidente del hotel, y sus consejeros eran los vicepresidentes de más alto rango. La Primera Presidencia explicó una vez que la exclusión racial era simplemente “práctica establecida del hotel”.



Cuando la cantante negra de fama mundial Marian Anderson volvió en marzo de 1948 para participar en un concierto en el Tabernáculo Mormón de Lago Salado, al Primera Presidencia hizo algunas concesiones: Se le permitió a la celebrada contralto “hospedarse en el Hotel Utah con la condición de que usara el ascensor (elevador) de servicio”. No le permitieron a esta mujer negra, de fama mundial, usar la entrada principal ni el lobby del hotel.



En 1957 J. Reuben Clark. haciendo referencia a la polémica de la ciudad de Little Rock, en Arkansas (que discutía la posibilidad de integrar las escuelas), le dio instrucciones a la Presidenta de la Sociedad de Socorro, Belle Smith Spafford, de que “hiciera todo lo posible por impedir que el Consejo Nacional [de Mujeres] se exprese públicamente a favor de lo que, en un sentido final, sería la igualdad de los negros”.



En 1965 y en 1967 el Élder Benson declaró en reuniones televisadas desde la Manzana del Templo de Lago Salado que “este supuesto movimiento por los derechos civiles, tal como existe hoy, es un programa comunista para agitar a los Estados Unidos a una revolución”.



También en 1963 el Apóstol Joseph Fielding Smith le dijo al editor de la revista nacional Look: “Los 'negritos' ('darkies') son gente maravillosa, y tienen su lugar en nuestra Iglesia”.



En 1967 el Apóstol Benson aprobó que uno de sus discursos apareciera publicado como prólogo de un libro explícitamente racista, Black Hammer [El Martillo Negro]. La ilustración de tapa mostraba la cabeza decapitada y sangrante de un negro.
Los consejeros del Presidente George Albert Smith pronto extendieron su apoyo a la segregación racial a otros estados. En 1947, mientras elegían un sitio para el futuro Templo de Los Ángeles, J. Reuben Clark, consejero en la Primera Presidencia, le pidió al abogado de la Iglesia en Los Ángeles que "comprase tanto terreno como fuera posible, a fin de controlar la presencia de los negros"99. Un mes más tarde, durante una reunión de la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles en el Templo de Lago Salado, "el Presidente Clark habló de cómo mucha gente en el país está diciendo que debe quebrarse las barreras raciales, [y] cómo tales sentimientos están resultando en que los negros sean más asertivos que nunca, y que en algunos casos se comporten con insolencia."100 En 1949 David O. McKay, consejero en la Primera Presidencia, criticó los esfuerzos que se estaban haciendo en la legislatura de Arizona para "garantizar los derechos de los negros" y declaró lo siguiente: "Los estados del Sur saben cómo controlarlos y no tienen ningún problema; los negros están mejor en esos estados, [pero] en California se están volviendo muy progresistas y, en muchos casos, insolentes"101. De manera similar, en 1950 J. Reuben Clark escribió: "La tendencia actual hacia la tolerancia racial es algo terrible" (bastardillas en el original)102.

El motivo por el que la ley de Utah continuó prohibiendo el matrimonio interracial no es ningún misterio. En 1947, la Primera Presidencia declaró que "el casamiento entre los negros y los blancos [es] un concepto que le ha causado repugnancia a toda la gente normal desde la época de los patriarcas hasta la actualidad."103 Es decir: La Primera Presidencia condenaba el casamiento interracial por ser algo anormal. En 1950, J. Reuben Clark declaró que "cualquier cosa que tienda a quebrar las barreras entre los blancos y los negros conduce al casamiento interracial."104 Cinco años más tarde, en nombre del Quórum de los Doce Apóstoles, Joseph Fielding Smith le escribió a la Primera Presidencia sobre la cuestión de los miembros negros de la Iglesia en Utah y se refirió al "peligro del matrimonio interracial"105.

En 1953, un secretario de la Primera Presidencia también informó a un mormón de raza blanca sobre otra área menos obvia en la que la segregación racial también se extendía en Utah: "El Hospital S.U.D., propiedad de la Iglesia Mormona, aquí en Lago Salado, tiene un banco de sangre que no contiene sangre de personas de raza negra"106. De acuerdo con J. Reuben Clark, consejero en la Primera Presidencia, se habían establecido estas normas de segregar la sangre negra de la sangre donada por los "blancos" para "proteger la pureza de sangre entre los miembros de esta Iglesia"107.

Durante la era de segregación racial en Utah, la Primera Presidencia dictaminó repetidamente que los negros no podían hospedarse en el Hotel Utah, que era propiedad de la Iglesia; esta exclusión se había mantenido desde la inauguración del hotel en el año 1911. El presidente de la Iglesia era también el presidente del hotel, y sus consejeros eran los vicepresidentes de más alto rango. La Primera Presidencia explicó una vez que la exclusión racial era simplemente "práctica establecida del hotel"108.

La cantante negra de fama mundial Marian Ánderson sufrió discriminación racial en Utah. Cuando dio su primer recital en el auditorio Kingsbury de la Universidad de Utah, le negaron a la cantante acceso a los hoteles de Lago Salado, y la cantante tuvo que hospedarse en la casa de uno de los promotores. Cuando volvió en marzo de 1948 para participar en un concierto en el Tabernáculo Mormón de Lago Salado, al Primera Presidencia hizo algunas concesiones: Se le permitió a la celebrada contralto "hospedarse en el Hotel Utah con la condición de que usara el ascensor (elevador) de servicio". No le permitieron a esta mujer negra, de fama mundial, usar la entrada principal ni el lobby del hotel109. De manera similar, le permitieron a Ralph Bunche, que era de raza negra y que había sido galardonado con el Premio Nóbel de la Paz, hospedarse en el hotel de la Iglesia en el año 1951, pero sólo después que Bunche consintiera en utilizar el ascensor de servicio, "comer las comidas en su habitación y no bajar al restaurante."110

Debido a su fama internacional, Ánderson y Bunche fueron excepciones a las normas racistas de la Iglesia. Como vicepresidente de más rango del Hotel Utah, J. Reuben Clark explicó que "Debido a que no tienen derecho al Sacerdocio, la Iglesia desalienta el hacer amistades con la gente de raza negra…" A los negros se les negaba acceso igualitario al hotel de la Iglesia Mormona a fin de "preservar la pureza de la raza privilegiada con el Sacerdocio"111.

Con tales creencias, la Primera Presidencia de la Iglesia Mormona hizo lo que pudo para bloquear el movimiento por los derechos civiles de los negros. Como he señalado, en 1949 David O. McKay, consejero en la Primera Presidencia, le dio instrucciones a un presidente de estaca en Arizona para que opusiera un proyecto de ley que "garantizaría los derechos de los negros". En 1957 J. Reuben Clark. haciendo referencia a la polémica de la ciudad de Little Rock, en Arkansas (que discutía la posibilidad de integrar las escuelas)112, le dio instrucciones a la Presidenta de la Sociedad de Socorro, Belle Smith Spafford, de que "hiciera todo lo posible por impedir que el Consejo Nacional [de Mujeres] se exprese públicamente a favor de lo que, en un sentido final, sería la igualdad de los negros". En esa época, Spafford era la vicepresidenta del Consejo Nacional de Mujeres113.

A partir de la década de 1940, y a medida que en Estados Unidos las opiniones sobre cuestiones de raza empezaron a cambiar, los mormones en Utah continuaron siguiendo el ejemplo de los líderes mormones y a oponer los derechos civiles de los negros. Los vecindarios que eran "sólo para blancos" utilizaban extensamente en Utah el "Contrato Uniforme de Bienes Raíces", Formulario 30, que prohibía al comprador de una propiedad, o a sus herederos, revender la propiedad "a cualquier persona que no fuera de raza caucásica"114. El Distrito Escolar de Lago Salado le prohibía a los negros trabajar como maestros o completar requisitos universitarios para ser maestros115. Además, 50 por ciento de los empleadores en Utah se negaban a contratar a gente de raza negra. Los empleadores que sí contrataban a gente de raza negra discriminaban contra ellos en los trabajos que les asignaban, en las promociones que les daban, y en los salarios que les pagaban116. Los negros tenían prohibido utilizar el restaurante en el edificio del Condado de Lago Salado. En Utah, todos los salones de boliches (bówling) le prohibían la entrada a los negros; los hospitales de la Iglesia Mormona segregaban a los pacientes negros, y a veces los obligaban a pagar extra por una habitación privada. Esta norma también estaba en vigencia en los hospitales católicos de Utah117.

En estas actitudes racistas, Utah y lo mormones fueron, hasta la década del 1960, representativos del resto de la sociedad norteamericana blanca118. En 1961 una encuesta realizada por la Asociación Nacional por el Progreso de la Gente de Raza Negra (NAACP, en las siglas en inglés), mostraba que 12 por ciento de los cafés, restaurantes, y tabernas, y un 80 por ciento de los salones de belleza y peluquerías de Lago Salado se negaban a servir a la gente de raza negra. Además, un 72 por ciento de los hoteles de Lago Salado y un 49 por ciento de los moteles se habían negado ese año a hospedar a personas de raza negra119.

Tras la muerte de J. Reuben Clark en 1961, el Apóstol Ezra Taft Benson se convirtió en un estridente opositor de la cruzada nacional por los derechos civiles de la gente de color. La retórica negrofóbica del Élder Benson se intensificó cuando en 1964 el Acta Federal por los Derechos Civiles cambió drásticamente el modo de discriminar racialmente en Utah120. En 1965 y en 1967 el Élder Benson declaró en reuniones televisadas desde la Manzana del Templo de Lago Salado que "este supuesto movimiento por los derechos civiles, tal como existe hoy, es un programa comunista para agitar a los Estados Unidos a una revolución"121. En 1967 el Apóstol Benson aprobó que uno de sus discursos apareciera publicado como prólogo de un libro explícitamente racista, Black Hammer [El Martillo Negro]. La ilustración de tapa mostraba la cabeza decapitada y sangrante de un negro. Con el subtítulo de "Alternativas blancas", el libro alegaba que existían "planes bien delineados para establecer una dictadura soviética negra en el Sur de los Estados Unidos"122. En 1968, el Apóstol Benson instruyó a los alumnos de la Universidad de Brigham Young acerca de los "marxistas de raza negra" y de "los comunistas y los fanáticos del Poder de la Raza Negra"123.

En esa época, el Presidente David O. McKay tenía como uno de sus consejeros a un demócrata, Hugh B. Brown. El Presidente Brown no podía creer que McKay le permitiera a Benson avalar discursos y actividades promovidas por segregacionistas de fama nacional. Brown, que era políticamente liberal, no sabía lo McKay privadamente pensaba sobre los negros "insolentes" que pedían derechos de igualdad124.

En 1963 Utah revocó las restricciones sobre los casamientos interraciales y ese mismo año el Presidente Hugh B. Brown públicamente apoyó los derecho civiles para las personas de todas las razas125. Sin embargo, desde la época de Brigham Young hasta ese año, todos los profetas de la Iglesia Mormona habían participado activamente en oponer los derechos civiles de la gente de raza negra o, por lo menos, habían aprobado pasivamente las normas de Utah que discriminaban contra los derechos civiles de los negros.

También en 1963 el Apóstol Joseph Fielding Smith le dijo al editor de la revista nacional Look: "Los 'negritos' ('darkies') son gente maravillosa, y tienen su lugar en nuestra Iglesia"126. Muchos quedaron atónitos que el Apóstol utilizara la palabra 'darkie' que, en el mejor de los casos, revelaba el paternalismo racial que gobernaba la sede de la Iglesia. Pero esa expresión era también una pantalla de humo que intentaba encubrir el racismo que los líderes mormones de Utah habían practicado contra los negros en el transcurso de 116 años.


De anti-negro a anti-gay

El Presidente Gordon B. Hinckley ha dicho que el matrimonio entre personas del mismo sexo no debe considerarse un "derecho civil" en Utah ni en ninguna otra parte. De manera similar, la Primera Presidencia declaró en el pasado que la gente de raza negra no debían tener derecho legítimo e irrestricto de casarse, ni el derecho irrestricto a recibir transfusiones de sangre, ni el de alojarse en una habitación del hotel de la Iglesia, ni el de residir en vecindarios blancos de Lago Salado, ni el derecho de vivir al lado del Templo de Los Ángeles, ni el de compartir una habitación de hospital con un paciente de raza blanca. Del mismo modo que la Primera Presidencia había condenado los matrimonios interraciales por ser anormales, recientemente la Primera Presidencia ha condenado a los matrimonios entre personas del mismo sexo por ser anormales. La manera en que la Iglesia Mormona se opone a los derechos gays es muy similar a la manera en que la Iglesia se opuso por muchos años a los derechos de la gente de raza negra.

Y aun en el caso en que una autoridad general públicamente pidió disculpas por "las acciones y declaraciones de individuos que han sido insensibles al dolor sufrido por las víctimas del racismo", tal como lo hizo el Élder Alexander B. Mórrison en septiembre del 2000, la declaración alegó que los líderes de la Iglesia Mormona tienen una historia admirable en su relación con grupos raciales minoritarios. El Élder Mórrison dijo: "Qué agradecido estoy de que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días haya estado, desde el principio, firmemente opuesta al racismo en cualquiera de sus maléficas manifestaciones"127. Esta declaración es, otra vez, una pantalla de humo para encubrir las acciones de profetas, videntes y reveladores mormones. Por ejemplo, la Iglesia Mormona nunca pidió disculpas ni expresó pesar por el hecho de que Brigham Young haya legalizado la esclavitud en Utah en el Siglo 19, ni por el hecho de que el mormonismo haya alentado oficialmente el linchamiento de negros128, ni por las normas de segregación racial dictadas por la Primera Presidencia hasta 1963, ni por el hecho de que Ezra Taft Benson haya avalado en 1967 un libro que implícitamente sugería que decapitar a los negros era una "alternativa blanca".


Desde el año 1976 la Primera Presidencia ha publicado un discurso en el que el Apóstol Boyd K. Pácker felicita a un misionero mormón por haberle dado una golpiza su compañero homosexual.
Lo que es todavía más: Aunque la prensa en Utah reportó cientos de casos de crímenes de odio contra gays y lesbianas129, en 1992 la Primera Presidencia orquestó el rechazo de una propuesta de ley que habría incluido la orientación sexual en las categorías protegidas bajo la ley de Utah contra los crímenes de odio130. Aunque el Presidente Gordon B. Hinckley haya recientemente condenado el odio y la violencia contra "aquellas personas que profesan tendencias homosexuales"131, desde el año 1976 la Primera Presidencia también ha publicado un discurso en el que el Apóstol Boyd K. Pácker felicita a un misionero mormón por haberle dado una golpiza su compañero homosexual. Este panfleto oficial de la Iglesia, titulado Sólo para varones jóvenes, alienta a los muchachos adolescentes a que ataquen físicamente a cualquier varón "que anim[e] a los jóvenes a unirse a ellos en esos actos inmorales"132. Y a pesar de esto, el Presidente Hinckley, que en 1976 era un apóstol de alto rango, expresa sorpresa de que, en las décadas que han transcurrido desde que la Primera Presidencia comenzó a publicar el discurso del Apóstol Pácker, hayan ocurrido literalmente miles de ataques violentos contra gays en el estado de Utah. Este folleto que respalda la violencia contra los homosexuales continúa imprimiéndose y siendo distribuido por la Iglesia. Desde 1976 hasta el presente se ha alentado a los líderes de la Iglesia a que le den copias de este panfleto a varones jóvenes adolescentes y entre los 20 y 29 años, que son los dos grupos demográficos que con más frecuencia cometen crímenes de odio contra los gays y las lesbianas133.


Durante 25 años la Iglesia ha promovido oficialmente este folleto que respalda la violencia contra los homosexuales, y yo considero que la Primera Presidencia es moralmente responsable en todos los casos entre 1976 y el presente en que jóvenes mormones han atacado o asesinado a homosexuales. Estos casos incluyen el brutal asesinato de Matthew Shepard en Wyoming en 1998.
La Iglesia Mormona nunca ha promovido la distribución similar de declaraciones que opongan actos de violencia contra los homosexuales134. Las declaraciones recientes que los líderes de la Iglesia hicieran condenando la violencia contra los homosexuales parecen ser una pantalla de humo, una pantalla diseñada para encubrir el respaldo continuado de actos de violencia tal como el que aparece en el folleto del Apóstol Pácker. Durante 25 años la Iglesia ha promovido oficialmente este folleto que respalda la violencia contra los homosexuales, y yo considero que la Primera Presidencia es moralmente responsable en todos los casos entre 1976 y el presente en que jóvenes mormones han atacado o asesinado a homosexuales. Estos casos incluyen el brutal asesinato de Matthew Shepard en Wyoming en 1998135.

Además, la Iglesia ha continuado publicando este panfleto y otras declaraciones homofóbicas desde 1975, al comienzo de la campaña mormona contra los Derechos Igualitarios de la Mujer (ERA). En esto, la iglesia ha propiciado en la mayoría de las familias mormonas una actitud de repugnancia hacia la homosexualidad. Por lo tanto, yo considero que la Primera Presidencia también ha sido moralmente responsable en todos los casos en que los padres de una familia mormona han rechazado o expulsado a su hijo o hija por ser una persona gay, lesbiana, bisexual, o transgénera. Aunque la revista de la Iglesia Ensign (equivalente inglés a la Liahona) haya publicado un artículo en 1997 aconsejando a los padres que no repudien y expulsen de la familia a sus hijos homosexuales, la razón dada por la autoridad general es meramente que tales tácticas "no dan los resultados esperados"136. No hay mucha esperanza que declaraciones tan tímidas de no rechazar a los hijos gays compensen el daño espiritual que las autoridades generales de la Iglesia, en su estridente adoctrinamiento de homofobia, han infligido por décadas sobre las familias mormonas137.

Por ejemplo, en 1996 el Deseret News, un periódico de la Iglesia, publicó una columna editorial oponiéndose a permitir que las escuelas de enseñanza secundaria (liceos o preparatorias) de Utah permitieran clubes extra-curriculares para los alumnos gays y las alumnas lesbianas; la columna incluía la siguiente declaración: "Causa horror que en más de la mitad de los crímenes de odio en Utah las victimas sean homosexuales"138. Otra vez, esta declaración parece ser una pantalla de humo para ocultar la agenda anti-gay impulsada desde la sede de la Iglesia. Cuatro años antes, el mismo periódico había persuadido exitosamente a la Legislatura de Utah a que no incluyera a los gays ni a las lesbianas entre las personas protegidas bajo la ley estatal contra los crímenes de odio139. Además, la columna editorial de 1996 adoptó una actitud que en realidad promueve los mismo crímenes que alega lamentar: "Las actividades y prácticas homosexuales no son simplemente un 'estilo de vida alternativo' y válido como cualquier otro: Son una abominación."140 En armonía con el papel que los líderes de la Iglesia habían tenido en negarle a los homosexuales protección contra los crímenes de odio, en junio del 2000 una columna editorial del Deseret News lamentó que el senador mormón Orrin Hatch hubiera fracasado en su intento de revocar la legislación contra los crímenes de odio que ese año aprobara el Congreso de los Estados Unidos141.

Hay otro ejemplo de la homofobia oficial de la Iglesia, un ejemplo que destruye cualquier declaración pública que los líderes hagan sobre la importancia de amar a los gays y a las lesbianas. Desde 1988, las oficinas centrales de la Iglesia han dado instrucciones a todos los líderes locales de que agreguen anotaciones en la cédula o el registro de miembro cada vez que un mormón es disciplinado por conducta homosexual. Esta norma, que se aplica incluso a adolescentes, garantiza que el estigma eclesiástico perseguirá a todo joven o jovencita mormona, no importa cuántas veces se mude o se cambie de barrio, por el resto de su vida142.

¿Podrían ser estas acciones de la Primera Presidencia la voluntad de Dios para suprimir a las minorías? El Libro de Mormón dice lo siguiente: "Porque ninguna de estas iniquidades viene del Señor, porque él hace lo que es bueno entre los hijos de los hombres; y nada hace que no sea claro para los hijos de los hombres; y él invita a todos ellos a que vengan a él y participen de su bondad; y a nadie de los que a él vienen desecha, sean negros o blancos, esclavos o libres, varones o mujeres; y se acuerda de los paganos; y todos son iguales ante Dios, tanto los judíos como los gentiles" (2 Nefi 26:33).


J. Reuben Clark dijo en la Conferencia General de abril de 1940 que la Primera Presidencia “no es infalible en sus juicios, sino que erramos”. Yo creo que esta declaración se aplica a las declaraciones y acciones de varios “profetas vivientes” y Primeras Presidencias que restringieron los derechos civiles de la gente de raza negra y de otros grupos minoritarios.



El Presidente Gordon B. Hinckley ha descartado el racismo que la Iglesia practicó por tantos años; dijo que son “trampas del pasado” y que hoy carecen de relevancia. Sin embargo, durante los últimos 25 años el Presidente Hinckley ha promovido campañas políticas contra los derechos gays; estas actividades son un ejemplo adicional de cómo la jerarquía de la Iglesia Mormona discrimina contra los grupos minoritarios que son “diferentes de nosotros”.
Además, J. Reuben Clark dijo en la Conferencia General de abril de 1940 que la Primera Presidencia "no es infalible en sus juicios, sino que erramos"143. En 1954 Clark también le enseñó a los maestros de la Iglesia que "aun el Presidente de la Iglesia no ha hablado siempre bajo la dirección del Espíritu Santo."144 Yo creo que esta declaración se aplica a las declaraciones y acciones de varios "profetas vivientes" y Primeras Presidencias que restringieron los derechos civiles de la gente de raza negra y de otros grupos minoritarios. De acuerdo con la doctrina mormona, las declaraciones y las acciones del presidente de la Iglesia pueden ser equivocadas, aun pecaminosas145, y la historia nos muestra que la Primera Presidencia a menudo ha errado profundamente en la cuestión de los derechos civiles de las minorías.

De hecho, cuando en Estados Unidos se suprimieron las formas de tiranía contra los varios grupos raciales, las normas de la Iglesia también cambiaron. Lo que varios "profetas vivientes" habían definido como doctrinas divinas eran en realidad normas sociales que reflejaban la opinión de la mayoría. Yo creo que lo mismo podemos decir de la campaña que la Iglesia está librando contra cualquier ley que beneficie o proteja a los gays y a las lesbianas.

El Presidente Gordon B. Hinckley ha descartado el racismo que la Iglesia practicó por tantos años; dijo que son "trampas del pasado" y que hoy carecen de relevancia146. Sin embargo, durante los últimos 25 años el Presiente Hinckley ha promovido campañas políticas contra los derechos gays; estas actividades son un ejemplo adicional de cómo la jerarquía de la Iglesia Mormona discrimina contra los grupos minoritarios que son "diferentes de nosotros"147.


La sinceridad del prejuicio y la discriminación civil

Los líderes de la Iglesia se han opuesto repetidamente a los derechos civiles de los negros y de los gays, y al mismo tiempo han negado que tales actos fuesen "anti-negros," "racistas", "anti-gays", u "homofóbicos". Las declaraciones de J. Reuben Clark arriba citadas muestran que al menos este consejero en la Primera Presidencia defendía extensas restricciones contra los derechos civiles de los negros y, al mismo tiempo, creía tener compasión hacia la gente de raza negra148.

En este artículo he intentado reconocer las creencias y temores sinceros de los que se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo. Sin embargo, "Apelar a la Sinceridad" es sólo legítimo cuando intentamos comprender las motivaciones personales. La sinceridad no puede invocarse para juzgar si tales conductas eran legítimas o éticas149.

El pasado y el presente están colmados de acciones que la mayoría de nosotros condena, a pesar de que los culpables alegan que actuaron sinceramente y de acuerdo a sus creencias religiosas, raciales, sociales, o patrióticas. Si nosotros creemos que la esclavitud es algo malo, entonces la sinceridad de los dueños de esclavos de los Siglos 18 y 19 es irrelevante, aún cuando dichos dueños de esclavos hayan sido los venerados padres de la patria George Wáshington y Thomas Jéfferson150. Si negarle derechos y protecciones a los negros es algo malo, entonces la sinceridad de los opresores es irrelevante, aun cuando admiremos a dichos opresores como líderes religiosos. De modo similar, la sinceridad de una mayoría heterosexual que siente ansiedades y temores no es una justificación ética para negarle derechos y protecciones a una minoría homosexual.

Recientemente California, el estado más poblado de la Unión, aprobó un "Acta en Defensa del Matrimonio". Este referéndum es otro ejemplo de la tiranía de la mayoría, y sin embargo esta tragedia tiene su lado positivo: Un 39 por ciento del electorado de California votó en contra del acta151. Mientras muchos gays y lesbianas creen que constituyeron un diez por ciento de ese voto152, muchos homófobos alegan que los homosexuales no constituyen más que un 1 por ciento de la población153. Por lo tanto, los líderes mormones y sus aliados político-religiosos deben admitir que un tercio de los votantes heterosexuales de California votaron en contra del acta, que fue impulsada mediante una campaña que se basaba en el temor, la histeria social, el prejuicio, y la intención de excluir a un grupo minoritario. Esta tasa es casi tres veces más alta que el porcentaje de blancos que se opusieron a la segregación racial en el Sur de los Estados Unidos décadas antes que el Congreso aprobara el Acta por los Derechos Civiles de 1964154; y, sin embargo, en el caso de los derechos civiles de la gente de raza negra, los derechos de la minoría a la postre triunfaron.

En vista de los temores, prejuicios, y odios que existían entonces y existen ahora, los Estados Unidos tiene hoy día mucho más sentido de la justicia que hace 50 años. En 1996, cuando la Corte Suprema de los Estados Unidos se expidió en el pleito de Romer versus Evans, revocó la victoria encubierta que la Iglesia Mormona había logrado cuando ayudó suprimir los derechos civiles de los gays y las lesbianas. En dicha ocasión, la Corte Suprema declaró que "un estado no puede despojar de derecho legales a ningún grupo minoritario"155.

El caso de Colorado no tenía nada que ver con el matrimonio. Los líderes de la Iglesia Mormona y sus aliados estaban intentando invalidar las leyes que protegían a los gays y a las lesbianas de crímenes de odio y de discriminación en cuestiones de vivienda y de empleo156. Los gays y las lesbianas son una vergonzosa excepción a una declaración del Presidente Hinckley: En 1995, en un esfuerzo retórico por hacer buenas relaciones publicas, Hinckley dijo que "Debemos estar dispuestos a defender los derechos de las victimas de la intolerancia"157. Pero en lo que respecta a los homosexuales, la Iglesia Mormona hace todo esfuerzo posible por precisamente la causa contraria.


Cuando la Iglesia inauguró el Edificio Conmemorativo José Smith en 1993, con espacio adicional para los miles de empleados que trabajan para la Iglesia, el edificio incluyó dos restaurantes elegantes abiertos al público. El director de recursos humanos le dio instrucciones al administrador de los restaurantes de que no contratara como camarero a ningún varón que “pareciera ser gay”.
Por ejemplo, después que el Presidente Hinckley hiciera esa declaración, los líderes de la Iglesia se opusieron exitosamente a que la ciudad de Lago Salado aprobara una ordenanza anti-discriminatoria158. Esto es perfectamente lógico si tenemos en cuenta los informes según los cuales la Iglesia Mormona discrimina activamente contra los gays y las lesbianas en materia laboral. Esta formas de discriminación practicadas por al Iglesia son inapelables, se extienden a todo tipo de empleos, incluyendo los que son de naturaleza puramente secular, y no requieren ninguna prueba de conducta sexual "inapropiada" para ser aplicadas. Por ejemplo, cuando la Iglesia inauguró el Edificio Conmemorativo José Smith en 1993, con espacio adicional para los miles de empleados que trabajan para la Iglesia, el edificio incluyó dos restaurantes elegantes abiertos al público. El director de recursos humanos le dio instrucciones al administrador de los restaurantes de que no contratara como camarero a ningún varón que "pareciera ser gay"159, utilizando así una práctica similar a la de discriminar contra la gente según el color de la piel160. De esta manera, las oficinas centrales de la Iglesia le niegan la posibilidad de empleo a la gente en base a estereotipos sobre lo que es la apariencia masculina y las características homosexuales, y lo que es la apariencia femenina y las características lesbianas161. Como indiqué más arriba, esto no tiene nada que ver con "moralidad" o con la conducta sexual de las personas que son víctimas de esta forma de discriminación. De hecho, una persona completamente heterosexual también podría ser identificada incorrectamente como lesbiana o gay en base a la manera de hablar o la apariencia, y así padecer discriminación laboral en Utah162. Esto contribuye al clima de temor, y es por ello que necesitamos leyes anti-discriminatorias.

Dominado mayoritariamente por los mormones, el estado de Utah ha establecido un antagonismo homofóbico que es fuente permanente de ansiedad para muchos gays, lesbianas, bisexuales, y personas transgéneras. Es similar a otras situaciones históricas, tales como la de ser cristiano en Roma durante el paganismo, un Hugonote protestante en la Francia católica, un Cuáquero en la Massachussets puritana, un negro en la época que Misisipí estaba dominada por el Ku Klux Klan, un judío en la Alemania nazi, una católico en la protestante Belfast, un musulmán en la Cachemira hindú, o un hindú en la musulmana Islamabad. Y es todavía más trágico que esta situación se dé en culturas que oprimen socialmente a las minorías y alegan hacerlo con aprobación divina.

Hubo una época en que los católicos, los protestantes, y los mormones le negaban a los negros y a los asiáticos derechos básicos, y alegaban que tal opresión era justa y contaba con la aprobación de Dios. De igual modo, ahora le niegan derechos básicos a los gays, a las lesbianas, a los bisexuales, y a las personas transgéneras, y alegan que tal opresión es justa y cuenta con la aprobación de Dios. Afirmar que los actos racistas del pasado estuvieron mal, pero que discriminar contra los homosexuales está bien requiere un tipo muy peculiar de ceguera.


El derecho de cada individuo de ser libre

Irónicamente, las autoridades generales, los manuales, y el periódico de la Iglesia han condenado otras iglesias y a otros líderes religiosos por limitar los derechos civiles. Durante todo el Siglo 20 la Iglesia Mormona ha criticado a los líderes de la Iglesia Católica Romana, del Islam Chiíta de Irán, y de la Iglesia Ortodoxa Rusa por limitar los derechos civiles de varios grupos minoritarios163.


“La manera en que cualquier organización respeta o viola el principio de libertad da buen indicio de cuán cerca dicha organización está de las enseñazas de Cristo o de las de Satanás.164
--Presidente David O. McKay
En la conferencia general de abril de 1950 el Presiente David O. McKay declaró lo siguiente:
A veces las iglesias violan el principio de libre albedrío y el derecho de cada individuo de ser libre no sólo de pensar, sino también de actuar en un marco que otorgue a todos los demás el mismo privilegio. Aún iglesias que alegan enseñar la doctrina de Jesucristo a veces violan tales principios. La manera en que cualquier organización respeta o viola el principio de libertad da buen indicio de cuán cerca dicha organización está de las enseñazas de Cristo o de las de Satanás.
¿Deberíamos exceptuar a la Iglesia Mormona y a sus líderes del patrón que, según el Presidente McKay, garantiza la libertad y los derechos civiles? Como he señalado más arriba, las declaraciones públicas del Presidente McKay realmente contradicen tanto sus declaraciones privadas como sus acciones como presidente del Hotel Utah en la época en que el hotel no hospedaba a los negros.

Sin embargo, la equivocación del Presidente McKay tiene un paralelo edificante. Cuando Thomas Jéfferson, que era propietario de esclavos, escribió en la declaración de la independencia que "todos los hombres son creados iguales", esto tampoco reflejaba la realidad de su propia vida y su propia cultura165. Pero el pueblo y los presientes norteamericanos más tarde hallaron inspiración en las declaraciones idealistas de Jéfferson y lucharon por cambiar su cultura para que todas las minorías tengan derechos civiles completos. Hoy en día, la lucha continúa. Y la declaración ideal del Presiente McKay en 1950 puede continuar inspirando a los miembros y a los líderes de la Iglesia a cambiar su cultura para que todas las minorías tengan derechos civiles completos.

Alguno alegan que no hay paralelo entre las discriminaciones del pasado por raza y religión y las restricciones de derechos matrimoniales de hoy para los gays y las lesbianas. Estas alegaciones privilegian la campaña contra los derechos gays en dos maneras: En primer lugar, niegan que los homosexuales constituyan un grupo minoritario legitimo como las minorías raciales, étnicas, nacionales, o religiosas; en segundo lugar, niegan que las limitaciones impuestas sobre estos grupos constituyan "prejuicio", "discriminación,", o "negación de derechos". Pero varios autores son de la opinión de que la discriminación basada en el prejuicio es la característica que unifica las actitudes negativas de este país en contra de un número de grupos minoritarios: las minorías raciales o étnicas, los discapacitados, las minorías religiosas, y aun los masones166. Excluir la orientación sexual de la categoría de minorías oprimidas es en sí un acto de heterosexismo y de homofobia.

All God's Children , un documental sobre la experiencia de la raza negra en los Estados Unidos, declara lo siguiente: "Durante el Movimiento por los Derechos Civiles de la década del 1960 se acusó a los negros de pretender 'derechos especiales'. Ahora se acusa a las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneras de pretender 'derechos especiales'. Lo que ambos grupos simplemente pretenden es que la ley les otorgue la misma justicia que a todos los demás." En el documental varias personas famosas de raza negra hablan contra la discriminación basada en la orientación sexual, incluyendo el Reverendo Jesse Jackson, el Reverendo Cecil L. Murray, la Congresal Maxine Waters, la Senadora Carol Moseley-Braun, y el teólogo Cornel West. Dice el documental: "Estos sistemas de opresión fueron todos cortados por la misma tijera: la tijera que intenta dominar y ejercer control sobre los demás"167.


Durante la década del 1990, las oficinas centrales de la Coalición Cristiana de Pat Robertson le exigían a todos los empleados de raza negra que entraran por la puerta trasera y que usaran un comedor separado del de los empleados blancos.
Lo que es todavía más significativo es que la Coalición Cristiana, un grupo conservador de cabildeo (lobbying) político, ha demostrado que existe un vínculo entre oponerse a los derechos gays y limitar los derechos de los negros. Formada por un ministro religioso sureño (Pat Róbertson), la Coalición Cristiana se movilizó a lo largo de la década de 1990 "para oponer los derechos homosexuales al nivel local". Durante el mismo período, las oficinas centrales de la Coalición Cristiana le exigían a todos los empleados de raza negra que entraran por la puerta trasera y que usaran un comedor separado del de los empleados blancos168.

Negarle a cualquier minoría acceso completo al matrimonio equivale a negar la Declaración de la Independencia, en la parte que dice que el propósito del gobierno es el de "asegurar" el derecho de todos los ciudadanos de "la búsqueda de la felicidad". Tal como los límites que existían antes del 1967 y que obstruían los derechos matrimoniales de las minorías raciales, cuando el Congreso o cualquier estado de la Unión le niega a los gays y a las lesbianas el derecho matrimonial también están violando la Decimocuarta Enmienda a la Constitución, en la provisión que habla de la "protección de las leyes, igual para todos."169

Y a pesar de todo, el hecho de que en marzo del 2000 un 39 por ciento de los habitantes de California hayan votado contra el Acta de Defensa del Matrimonio es algo que me inspira FE. Tengo la ESPERANZA de que el Congreso y la Corte Suprema actúen una vez mas en garantizarle a una minoría los derechos que la mayoría se niega a conferirles. Mientras tanto, aplaudo la caridad y el AMOR demostrada por algunos estados de la Unión, tal como Vermont, que están embarcados en la tarea de garantizar los derechos civiles de las personas gays y lesbianas170. Como dijo el Apóstol Pablo, "el mayor de ellos es el amor" (1 Corintios 13:13).

Esta es una manifestación civil de la perspectiva religiosa expresada por la Revista Teológica Anglicana, cuando dijo que "Correctamente entendido, y tal como Martin Bucer lo afirmara hace más de cuatro siglos, cuando empezamos a entender que el propósito mas importante del matrimonio es el de la compañía mutua, no el de procrear, criar hijos, ni "evitar fornicación", entonces su gracia opera sobre todas las parejas que desean entran en esa relación de convenio, ya sea un hombre y una mujer, dos mujeres, o dos hombres"171.

El Nuevo Diccionario de Ética Cristiana también ha comentado: "Es particularmente perturbador ver iglesias que juzgan a los homosexuales y así intensifican la soledad y asilamiento de los mismos". Aunque el diccionario no avala ceremonias de unión para parejas del mismo sexo, sí opina enfáticamente sobre la cuestión de negarle derechos civiles a los homosexuales: "Cuando los hombres y las mujeres son atacados o excluidos por su orientación sexual, ya sea formalmente por el sistema judicial o informalmente, el deber del cristiano es el de ponerse del lado de la minoría oprimida y apoyar su lucha por la justicia"172.

Como gay y como cristiano, espero que este tipo de ética religiosa termine por triunfar para la minoría norteamericana de personas gays, lesbianas, bisexuales, y transgéneras.


Notas

1. Este ensayo fue escrito con apoyo de una beca del Instituto por el Estudio de Recursos Humanos (Institute for the Study of Human Resources), al igual que el Instituto y Archivos ONE: Centro Internacional de Investigación y de Patrimonio Gay y Lésbico (ONE Institute & Archives: The International Gay and Lesbian Heritage/Research Center), afiliado con la Universidad de California del Sur. Hallé muchas de las citas de periódicos mediante el Internet. Aunque supongo que los número de página indicados en los sitios web eran los mismos que en las referencias impresas, algunos sitios web no proporcionaban números de página.

2. En una publicación anterior declaré lo siguiente: "Todos los estados de la Unión tienen sus propias leyes, y el comienzo de cada nueva sesión legislativa es una nueva oportunidad para el lado de los que van perdiendo de renovar la batalla que están librando en cuanto a los derechos civiles o "derechos especiales" de una minoría sexual. Esto es lo mismo en cada condado, ciudad y pueblo… Ni siquiera una decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos terminaría el conflicto si la Iglesia Mormona y todos sus aliados interdenominacionales están en el lado de los perdedores en cuanto a legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo… si se sintiera apremiada, el próximo paso de esta coalición interdenominacional mormona sería montar una campaña nacional para ratificar una enmienda constitucional contra los 'derechos especiales' de la pequeña minoría de norteamericanos y norteamericanas que se declaran homosexuales" (D. Michael Quinn, The Mormon Hierarchy: Extensions of Power [La jerarquía mormona: Extensiones de poder] [Lago Salado: Signature Books/Smith Research Associates, 1997], 405). Para leer más sobre las alegaciones que los grupos anti-gays hacen en cuanto a los "derechos especiales", ver nota 167.

3. D. Michael Quinn, Same-Sex Dynamics among Nineteenth-Century Americans: A Mormon Example [La dinámica entre personas del mismo sexo en los Estados Unidos en el Siglo 19: Un ejemplo mormón] (Urbana: University of Illinois Press, 1996), 7.

4. "Thanks A Lot: The Personal Sting of Proposition 22" ["Muchas gracias: El daño personal de la Propuesta 22"], Frontiers News Magazine18 (31 Marzo 2000): 12. Para leer sobre el papel de la Iglesia Mormona en la distribución masiva de pancartas a favor de la Propuesta 22 en cada ciudad y pueblo de California, ver la carta de la Presidencia del Área, América del Norte Oeste (John B. Dickson, William R. Bradford, Richard H. Winkel) dirigida a "todos los presidentes de estaca y obispos de California, para ser leída en la reunión sacramental del domingo 16 de enero", carta fechada el 11 de enero del 2000: "Les agradeceríamos profundamente si todos pudieran continuar contactando amigos y vecinos de acuerdo con las indicaciones que el coordinador local les dé en esta cuestión, y distribuir, y poner en sus jardines, las pancartas de jardín que se les proporcionan [las bastardillas son mías]" ("News: Proposition 22 Dominates California Wards' Attention, Divides Members" ["Noticias: La Propuesta 22 cautiva la atención en los barrios de California y divide a los miembros"], Sunstone 118 [Abril 2001]: 92). Las posiciones oficiales ocupadas por Dickson, Bradford, y Winkel aparecen enumeradas en "Autoridades Generales de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de Últimos Días", Liahona (Enero de 2000): [61]. Ver también David Bruce Combe, "Proposition 22, California, and the Mormon Church: A Chronology" ["Una cronología sobre la Propuesta 22, California, y la Iglesia Mormona"], en Case Reports of the Mormon Alliance: Volume 5, 1999 [Informes de casos preparados por la Alianza Mormona], eds., Lavina Fielding Ánderson y Janice Merrill Allred (Lago Salado: Mormon Alliance, 2000).

5. Los tres suicidios fueron Henry Stuart Matis, D. J. Thompson, y Clay Whitmer. Ver "Gay Mormon Hoped Suicide Would Help Change Church" ["Un mormón gay tenía la esperanza de que su suicido ayudaría a cambiar la posición de la Iglesia"], San Francisco Examiner, 2 Marzo 2000; " Gay Mormon Kills Self on Church Steps: California Man Had Expressed Anguish over Anti-Gay-Marriage Proposition 22" ["Un mormón se suicida en la escalinata de acceso a una iglesia: Un californiano había expresado la agonía que sentía sobre la cuestión de la Propuesta anti-gay 22 en California"], Salt Lake Tribune, 3 de marzo 2000, A-1; "Bloody Hands: Friends Blame Mormon Church's Support of Proposition 22 for Death of Two Gay Men" ["Con sangre en las manos: Ante la muerte de dos hombres gays, amigos culpan a la Iglesia Mormona por apoyar la Propuesta 22"], Frontiers Newsmagazine 18 (31 de marzo 2000): 20; "To Be Gay--and Mormon" ["Ser gay--y mormón"], Newsweek, 8 Mayo 2000, 38-39; Combe, "Proposition 22, California, and the Mormon Church" ["La Propuesta 22, California, y la Iglesia Mormona"] (incluye citas de las cartas de suicidio de Matis y de Thompson). Ver además Christopher J. Alexander, "Suicidal Behavior in Gay and Lesbian Mormons" ["Conducta suicida entre los mormones gays y las mormonas lesbianas"] en Peculiar People: Mormons and Same-Sex Orientation [Gente peculiar: Los mormones y la orientación homosexual] eds., Ron Schow, Wayne Schow, y Marybeth Raynes (Salt Lake City: Signature Books, 1991), 257-63; "No More Deaths, No More Silence: Gay Mormons Have Higher Suicide Rate Than the Entire Nation" ["Basta de muertes, basta de silencio: Los mormones gays tienen una tasa de suicidio más alta que el resto del país"] Las Vegas Bugle, 12 de mayo del 2000, 18-19.

En mi "Selected Chronology of the Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, 1848-1996" ["Cronología selecta de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, 1848-1996"] (Quinn, Extensions of Power [Extensiones del poder], apéndice 5), noté que el 19 de junio de 1995 Utah estaba tratando de comprender por qué tiene una tasa tan alta de suicidios: "Según el Salt Lake Tribune, un comité estatal de Utah está investigando por qué el suicidio es la segunda causa de muerte entre los adolescentes y los hombres jóvenes varones en Utah, y por qué la tasa de sucidios de Utah es la sexta entre las más altas del país. El artículo minimizó el papel que algunos le atribuyen a la Iglesia Mormona de 'abrumar a la juventud con expectativas demasiado altas'; según el artículo, cinco estados que rodean Utah también tienen tasas elevadas de suicido, y porcentajes más bajos de mormones. Sin embargo, esto es un error estadísitco (la llamada 'falacia ecológica') porque los estados no indicaron la filiación religiosa de los que cometieron suicidio, que podría haber sido desproporcionadamente mormona. El Tribune se refiere a un cálculo del Departamento de Salud en el año 1989, según el cual la orientación homosexual es un factor en un 30 por ciento de los suicidos de adolescentes. El Deseret News excluyó ese cálculo de su análisis del informe federal el 21 de agosto de 1989, y dijo muy poco sobre el comité de Utah mencionado mas arriba" (894).

6. Patricia Beattie Jung y Ralph F. Smith, Heterosexism: An Ethical Challenge [Heterosexismo: Un desafío ético] (Albany: State Univ. of New York Press, 1993), 13, 14. Ver también Beverly Wildung Harrison, "Misogyny and Homophobia: The Unexplored Connections [Misoginia y homofobia: La conexión que no se ha explorado]," en Making the Connections: Essays in Feminist Social Ethics [Haciendo conexiones: Ensayos sobre la ética social feminista] , ed. Carol S. Robb (Boston: Beacon Press, 1985); James T. Sears and Walter L. Williams, eds., Overcoming Heterosexism and Homophobia [Superando el heterosexismo y la homofobia] (New York: Columbia Univ. Press, 1997).

7. The Random House Dictionary of the English Language, Unabridged [El diccionario Random House de la lengua inglesa, edición no-abreviada] 2nd ed., define la homofobia como un "temor o una antipatía irracional hacia los homosexuales y la homosexualidad"; ver también el Merriam-Webster's Collegiate Dictionary [Diccionario universitario Merriam-Webster], 10° ed., que define a la homofobia como el "temor irracional, la aversión, o la discriminación contra la homosexualidad o los homosexuales". Ver, sin embargo, la discusión que sigue, y la nota 9, que critican el uso de la palabra "irracional", que los diccionarios no usan en la definición de negrofobia. (Ver nota 8).

8. Random House Dictionary [Diccionario Random House], s.v. "Negrofobia: ...gran temor o antipatía hacia la gente de raza negra"; The American Heritage Dictionary of the English Language, 3rd ed., define al negrófobo como "el que teme o siente antipatía hacia la gente negra y su cultura."

9. Wayne R. Dynes dice lo siguiente: "Debemos tener cuidado, por lo tanto, en identificar a la homofobia como prejuicio, comparable al racismo y al anti-semitismo, y no a un temor irracional como podría serlo la claustrofobia o la agarofobia" (Encyclopedia of Homosexuality [Enciclopedia de la homosexualidad], 2 vols. [New York: Garland Publishing, 1990], 1:552). Además, y sin implicar que sea algo irracional, el American Heritage Dictionary of the English Language define la homofobia como una "aversión a la gente gay u homosexual o su estilo de vida o su cultura" (contrastar con las notas 7 y 8). Dadas estas definiciones, estoy en desacuerdo con John-Charles Duffy, quien iguala la homofobia al temor irracional:

"La homofobia no es sinónimo a la oposición por los derechos gays. Hay muchos activistas gays que padecen de homofobia internalizada. Y uno puede oponerse a los derechos gays sin padecer de un temor irracional hacia la gente gay. [las bastardillas son mías]

"Tomad, por ejemplo, a Lynn Wardle [un profesor de abogacía de la Universidad de Brigham Young], a quien todos nos encanta odiar. ¿Es Wardle homofóbico?

"Por cierto es 'heterosexista', por lo que quiero decir que cree que la heterosexualidad es mejor que la homosexualidad... .

***

"Si llamar a Wardle homofóbico implica suponer que lo inspira un temor histérico... bueno, eso es algo que yo no veo. [las bastardillas son mías]

"Lo motivan una serie de creencias religiosas que, según yo creo, son gravemente erróneas. Pero eso no es ser homofóbico. Heterosexista, sí. Homofóbico, no.

"Precisamente el hecho de que no es irracional es lo que hace que Wardle sea tan peligroso… Cuando él habla, la legislatura estatal de Utah escucha". ("Homophobia: Calling It as It Is" [Homofobia: Llamémosla por su nombre"], Pillar of the Gay and Lesbian Community: Utah's True Alternative Newspaper, Mayo del 2000, 23. Ver tambien nota 156.)

La argumentación de Duffy tiene la intención de evitar que la comunidad gay de Utah insulte a la gente inapropiadamente; pero esta lógica también invalidaría el uso de la expresión "negrofobia" para referirse a los sureños que usaban argumentaciones racionales contra la integración racial en cuestiones de transporte, vivienda, y educación. Los estados del sur, en sus leyes por la discriminación racial, tenían elocuentes defensores de la segregación, y una persona no necesita ser irracional, colérica, o violenta para sentir miedo por una minoría y por lo que tal persona percibe como una amenaza hacia la mayoría. Como muchas etiquetas que le ponemos a la gente, las etiquetas de racismo, negrofobia, anti-semitismo, intolerancia, y homofobia pueden aplicarse incorrectamente. Pero contrariamente a lo que sugiere Duffy cuando dice que "la homofobia no es sinónimo a la oposición contra los derechos gays", la oposición contra los derechos gays sí se basa en la homofobia, y por lo tanto Lynn Wardle sí sería homofóbico. Ver recientes declaraciones de Wardle en "Church Delegates Attend World Congress of Families [Delegados de la Iglesia asisten al Congreso Mundial de Familias]," Ensign 27 (Junio de 1997): 75; "Families, Law Are Victims of Vermont Justices' Marriage Ruling" ["Las familias y las leyes son víctimas del fallo de los jueces de Vermont"], Deseret News, 9 de enero del 2000; "LDS Have Right to Fight Gay Marriage, 2 Say: But ACLU Lawyer, BYU Professor Far Apart on Ideology" ["Están de acuerdo los dos en que los mormones tienen el derecho de combatir el matrimonio gay, pero el abogado del ACLU y el profesor de la Universidad de Brigham Young están alejados en sus ideologías"], Deseret News, 17 de Febrero del 2000; "3 BYU Professors Sign Paper Upholding Traditional Marriage" ["Tres profesores de la Universidad de Brigham Young firman un documento apoyando el matrimonio tradicional"], Deseret News, 14 de Julio del 2000.

10. Carta de correo de lectores escrita por Warren N. Hardy, "Even God May Be a Bigot" ["Tal vez Dios mismo sea un fanático"], Daily Herald [Provo, UT], 24 de agosto de 1999. Ver también una carta de correo de lectores, "God Hates Gays" ["Dios odia a los gays"], Daily Utah Chronicle, 27 de enero de 1976, 2.

11. Robert Williams, "Toward a Theology for Lesbian and Gay Marriage" ["Hacia una teología por el matrimonio lésbico y gay"], Anglican Theological Review [Revista teológica anglicana] 72 (Primavera de 1990): 142.

12. Para leer más sobre el adolescente anónimo que se suicidó después de tener un altercado con su padre durante una conversación telefónica con la línea de apoyo a la gente gay, ver Mark A. Taylor, "The Love That Dares Not Speak Its Name" ["El amor que no osa decir su nombre"], Utah Holiday 15 (Septiembre de 1986): 43. Ver además la narrativa de Justen Michael Bennett-Maccubbin, que tomó el nombre de sus padres gays adoptivos después que su padre biológico, un mormón, tratara de matarlo cuando le dijo a sus padres que era gay, en Anderson Jones y David Fields, Men Together: Portraits of Love, Commitment, and Life [Hombres juntos: Retratos de amor, compromiso, y vida] (Philadelphia: Running Press, 1997), 38-39. Ver también Jolynn Moore, "Life As a Mormon" ["La vida de un mormón"], Love Makes A Family: Creating a Family Voice for Lesbian, Gay, Bisexual and Transgendered People [El amor nos hace familia: Cómo alzar la voz en nuestra condición de familias lésbicas, gays, bisexuales, y transgéneras] 9 (Otoño/Invierno de 1997): 9.

13. Mike Glatze, ed., "Thrown Out" ["Expulsado"], XY Magazine 22 (Octubre-Noviembre 1999), 23, 31 (para leer sobre las experiencias de Jeremy, de 17 años, y Justin, de 19 años, ambos de Lago Salado). Este artículo también incluye la experiencia de Steve May: "Thrown out of the Army for being an out gay legislator: Steve May, Phoenix, Arizona" ["Un legislador es expulsado del ejército por revelar que es gay: Steve May, Phoenix, Arizona"]. Las experiencias de May como mormón gay también aparecen mencionadas en otro lugares, por ejemplo: "GOP Shoots Self in Foot Over May" ["El Partido Republicano intenta dañar a May, y termina por dañar al mismo partido"], Arizona Republic, 17 de Noviembre de 1996; "Voters' Choices Break New Ground: Latina, Gay Republican Would Be Firsts" ["Los votantes hacen elecciones diferentes: Por primera vez eligen a una mujer latina y a un republicano gay"], Arizona Republic, 9 de septiembre de 1998; "Serving Out Loud" ["Sirviendo sin esconderse"] The Advocate, 26 de octubre de 1999; "Gay Legislator Fighting Military: Refuses to Resign His Commission" ["Legislador gay confronta las Fuerzas Armadas y se niega a renunciar de su comisión"], Arizona Republic, 28 de abril del 2000. Para aprender más sobre el resultado favorable del litigio de May, ver los siguientes artículos que no mencionan el hecho de que May es mormón: "Army Ends Effort to Boot May: Gay Reservist Celebrates Win" ["El ejército ya no intenta expulsar a May: El reservista gay celebra su triunfo"], Arizona Republic, 16 de enero del 2001 (local story); "Army Drops Efforts to Expel Gay Reservist" ["El ejército deja de intentar expulsar a un reservista gay"], Deseret News, 16 de enero del 2001, A-8 (cable de noticias); "Army Ends Case against Gay Reservist" ["El ejército claudica en su litigio contra un reservista gay"], New York Times, 16 de enero del 2001, A-16.

14. Williams, "Toward a Theology for Lesbian and Gay Marriage" ["Hacia una teología por el matrimonio gay y lésbico"], 142. Ver además "N.J. Episcopal diocese gives OK to gay couples" ["La Diócesis Episcopal de Nueva Jersey le da su visto bueno a las parejas gays"], San Francisco Examiner, 31 de enero de 1988, A-2; "Northern California Convention: Episcopalians Endorse Gay Marriages" ["Convención en California del Norte: Los episcopales apoyan los matrimonios gays"], San Francisco Chronicle, 26 de octubre de 1988, A-8; "New Bishop Tells of Many Blessings Uniting Gays: Lutherans" ["Un nuevo obispo enumera muchas bendiciones que unen a los gays: Los luteranos"] Los Angeles Times, 28 de enero de 1995, B-4; "Barred once, gay couple receives blessing in Seattle cathedral" ["Otrora expulsados, una pareja gay recibe su bendición en una catedral de Seattle"], Episcopal Life, julio/agosto de 1996, 11; "95 Ministers Risk Jobs, Bless 'Holy Union' of Lesbian Couple--Religion: Action flouts United Methodist Church prohibition. 'We are on the right side of history and the right side of God,' pastor says" ["95 ministros religiosos arriesgan sus trabajos y bendicen la unión de una pareja lésbica. Un pastor dijo que 'estamos en el lado correcto de la historia y en el lado correcto de Dios'", Los Angeles Times, 17 de enero de 1999, A-11; "N.Y. Presbytery Oks Gay Holy Unions" ["Presbíteros de Nueva York aprueban las ceremonias de unión conyugal entre los gays"], Los Angeles Times, 13 de febrero de 1999, B-7; "Reform Rabbis OK Blessing Gay Unions" ["Rabíes reformados aprueban la bendición de uniones gays"], Dallas Morning News, 30 de marzo del 2000, A-5; y "Episcopalians Recognize Unmarried Couples: No Distinction Made on Sexual Orientation" ["Los episcopales reconocen a las parejas gays: No hacen distinción por la orientación sexual"], San Francisco Chronicle, 14 de julio del 2000. En contraste, los mormones creen que el matrimonio entre personas del mismo sexo sería catastrófico para la sociedad. Durante el Simposio de Sunstone del año 2000 en Lago Salado, cuando terminé mi presentación ("Prelude to the National 'Defense of Marriage' Campaign: Civil Discrimination Against Feared or Despised Minorities" ["Preludio a una campaña nacional por la "defensa del matrimonio": Discriminación civil contra las minorías temidas o despreciadas"]), un hombre de entre el público afirmó creer que la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo duplicaría el pecado de Sodoma en los Estados Unidos, y Dios entonces procedería a destruir este país de manera similar. El cristianismo tradicional, por supuesto, afirma que Sodoma fue destruída por su conducta homoerótica. (Ver Richard