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Devolver parte de lo que recibimos

Angelo Berbotto
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por Angelo Berbotto
Marzo del 2007
Nací en un pueblito de la República Oriental del Uruguay y me bauticé a los 16 años de edad, cuando los misioneros llegaron para abrir el área. Mi familia se mudó posteriormente a Montevideo, y allí mis hermanos también se unieron a la Iglesia. Hice la misión en Resistencia, Argentina, entre 1993 y 1995.
Aunque sabía que era gay antes de bautizarme, en esa época no estaba preparado para salir del armario. Era imposible salir del armario, porque ser gay era socialmente inaceptable y no había ejemplos de otras personas gays a quienes emular.

De misionero en Argentina
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Salí de misión con la esperanza de un milagro que nunca ocurrió. Tres meses después de terminar la misión, pedí el relevo de mis llamamientos y dejé de usar los gárments. Tanta era la necesidad que sentía de empezar a vivir como quien realmente era que hasta dejé de usar mi nombre de pila y empecé a usar mi segundo nombre.
En esa época estaba estudiando traducción y tenía acceso a una biblioteca con muchos libros en inglés. Se me ocurrió que probablemente no estaba solo, que habría alguna organización para mormones gays en los Estados Unidos. Investigué el tema y en un libro hallé información sobre Afirmación.
Le mandé una carta a Afirmación en junio de 1996, y me alegró mucho recibir una respuesta. En esa época estaba desesperado por hablar con alguien que pudiera entender mi experiencia y ayudarme a reconciliarme con mi fe.
Eso ocurrió antes de la era del Internet, así que pacientemente le escribí cartas a contactos de Afirmación en diferentes partes del mundo y les pregunté si querían entablar amistades epistolares conmigo. Es así como conocí a John, que en esa época era contacto de Afirmación en Australia. Yo no sabía en ese entonces que, con el paso del tiempo, John se convertiría en mi pareja de seis años y en mi amigo de toda la vida.
Cuando salí del armario, hubo una época en que sentía que la posición de la Iglesia era tan contraria a lo que yo y otros como yo representamos que decidí abandonar el mormonismo y no pensar más en la Iglesia. Si quería hablar de mi espiritualidad, podía hacerlo con mi pareja que era mormón como yo.
En 2004, yo ya había resuelto mi conflicto y me había aceptado como un ex-misionero gay. Entonces decidí que podía ayudar a otros que necesitaran el apoyo de alguien que pudiera comprenderlos. Coloqué un aviso en una periódico gay de Sydney y la gente empezó a contactarme. Nos reuníamos una vez por mes y charlábamos de un tema específico, o veíamos una película, o jugábamos juegos de mesa. Al principio éramos un grupito de cuatro o cinco personas, pero cuando me fui a vivir a Londres en mayo del 2005, éramos un grupo más numeroso.
Soy abogado, y en este momento estoy en Roma investigando la homopaternidad, es decir las parejas del mismo sexo que tienen hijos, dentro del marco jurídico italiano. Participo en varias organizaciones gays de Roma. En este lugar en que la Iglesia católica tienen tanto poder y se entromete tanto en la vida de la gente, las experiencias que tuve en la Iglesia Mormona me han sido muy valiosas.
Antes de venir a Roma viví en Londres, donde conocí a otros cuatro mormones gays. Desde que me mudé aquí solamente un mormón gay me contactó, pero conocí a dos o tres sacerdotes católicos gays.
Afirmación cambió mi vida porque estaba profundamente dedicado a la Iglesia y pensaba que, sin la Iglesia, mi vida no tenía sentido. Afirmación puso en mi camino personas que me ayudaron a entender y aceptar que soy gay y que eso está perfectamente bien. Ahora simplemente estoy tratando de devolver parte de lo que recibí.
Grazie,
Angelo Berbotto
Roma, Italia
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© 1996-2008 Afirmación: Mormones Gays y Mormonas Lesbianas
www.afirmacion.org
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